Gualeguay siempre sorprende, a veces, gratamente, y lo hace por la calidad de su gente común. Esta vez nos sorprenden dos cincuentones que se destacan corriendo en cuanta prueba pueden, sea donde sea y sin patrocinio o apoyo de nadie.

En este caso, Marcela y Pascual no tienen una trayectoria deportiva que los destaque, ni son reconocidos por algo en especial, sino que son gente de a pie que encontró hace poco una nueva pasión: correr largas distancias, tanto de calle como aquellas todo terreno.

Me los encontré ayer, a su regreso de Zárate, a donde habían viajado para participar de la segunda Maratón del Complejo Ferrovial Zarate - Brazo Largo, un desafío de 43,5 kilómetros que incluye trepar los dos puentes. Una prueba de alta resistencia, en la cual participaron en la categoría de 50 a 54 años.

Si bien Marcela logró completar la misión, a Pascual lo venció el último puente y debió abandonar al final del mismo por un calambre. Pero acá no se trata de competir, sino de correr, y ayer los dos corrieron desafiándose a sí mismos, y se superaron.

Ambos comenzaron a correr entre 2017 y 2018, y se ve que les gustó. Durante el año pasado, Marcela corrió en 10 pruebas, 6 de aventura y 4 de calle, mientras que Pascual corrió 11, 8 de aventura y 3 de calle. Los dos corrieron el desafío off road de 50 km de Salto Grande.

Igualmente, cada uno tiene sus características. Mientras Pascual viene corriendo carreras no tan largas, y todas en Entre Ríos, Marcela se ha atrevido un poco más, participando en pruebas más largas y viajando fuera de la provincia.

Ahora bien, nada de todo esto es gratis. Ni la preparación, ni el equipo. Un buen par de zapatillas, indumentaria interior y exterior adecuada, y un reloj especializado requieren entre 15 y 20 mil pesos. El preparador físico que los ordena y organiza también cuesta. Ni hablar de lo que cuestan en combustible y gastos los viajes. A ellos, los dos laburantes, esta pasión les demanda un gran esfuerzo físico y económico, pero no dudan y se las arreglan.

Marcela y Pascual solo corren, corren todo lo que pueden, y los reconfortan los medalleros que cada uno tiene en un lugar especial de sus casas, donde a las medallas las acompañan otros reconocimientos y otros recuerdos.

Ella es Marcela Rodríguez y él es Elbio Fabian González, conocido como Pascual. Ellos solo corren, sin auspicios privados, sin apoyos públicos, sin siquiera ser tenidos en cuenta a la hora de alguna terna. Ellos lo hacen en el anonimato, sin luminarias, lo hacen por pasión, lo hacen por Gualeguay... ¡y pucha que nos dejan bien...!

Norman Robson para Gualeguay21