A pesar de haberse comprometido en diciembre pasado con el Concejo de Aguas, CORUFA, y con la Dirección de Hidráulica, a abrir el dique y liberar un arroyo, ante la presente creciente no dudo en levantar nuevamente el dique.

En diciembre pasado, las partes habían acordado la apertura del arroyo Viraguay para que vuelva a su cauce natural, descomprimiendo la situación de inundabilidad de miles de hectáreas que afecta a los vecinos del dique.
Tan es así que los productores vecinos a La Calera se sorprendieron en estos días con un repentino avance de las aguas sobre sus campos, el cual no obedecía a la creciente en sí, sino a la rápida reconstrucción del terraplén de Pou en un efectivo operativo que involucró maquinaria pesada.
Según destacó el coordinador de Corufa, Eduardo Asueta, en aquel entonces, solo seis meses atrás, el acuerdo supuso la renuncia de la familia Pou a cegar dicho cauce, lo cual le insumía a los Pou, según Asueta, una inversión de alrededor de 5 millones de pesos que debía estar concluida a fines del verano.

Del mismo modo, también se acordó en esa oportunidad la navegabilidad del arroyo y una servidumbre para los vecinos en situación de crecida, mientras que la gente de Hidráulica se comprometió a controlar el cumplimiento de lo acordado.
De todas maneras, todo ello fue olvidado por la gente de La Calera, y su acción ya afectó a todos sus vecinos, mientras que cualquier medida correctiva que se imponga desde la Provincia tendrá lugar con el río en bajante y con el daño consumado.

Gualeguay21