Más allá de la crisis económica que asola al país, y de la cual Gualeguay no está ajena, señales del mercado inmobiliario local, detectadas durante los últimos meses del año pasado, generan optimismo en el rubro.

De acuerdo a estas señales, en nuestra ciudad se está retomando la compra venta de propiedades, con un creciente movimiento en las oficinas, lo cual lleva a los actores del sector a augurar un comienzo de año con un crecimiento de las operaciones.

Fundan estas expectativas en el repunte del negocio en el último bimestre del año pasado, en el año electoral, en el leve reacomodamiento de la economía, en los nuevos créditos hipotecarios y en la calma en el mercado cambiario.

Estas variables, según advierten los operadores gualeyos, alientan a los ahorristas locales a salir de alternativas financieras y volver a los ladrillos y los metros cuadrados, mientras que, al diluirse un poco la incertidumbre, el mercado comenzó a estudiar la posibilidad de endeudarse.

Lo cierto es que los créditos y el reacomodamiento paulatino de los salarios, por un lado, y la caída en la rentabilidad de las ofertas financieras, ya no tan tentadoras como durante el último semestre de 2018, más un mensaje tranquilizador desde el gobierno, alientan a sacar los billetes del colchón financiero y convertirlos en ladrillos.

En diálogo con Gualeguay21, Marcelo Pasilio, delegado local del Colegio Martilleros de Entre Ríos, se refirió al escenario inmobiliario actual advirtiendo que un valor del dólar estable, los parámetros otorgados por los créditos Uvas, las políticas del gobierno, y la baja en las tasas de interés, dan un respaldo al sector, el cual siempre fue motor de la economía.

De acuerdo a esto, Pasillo augura un mayor movimiento del negocio, tal vez liderado por emprendimientos de loteos, con todos los servicios básicos, y con venta a largo plazo, que desarrollarán más las zonas de las secciones quintas y chacras.

Cabe señalar que la situación de los martilleros, como la de todas las profesiones liberales, ha sido agobiante desde el comienzo de la crisis a mediados del año pasado, ya que los gastos fijos y los impuestos se tornaron muy difíciles de afrontar.

Igualmente, este panorama de reactivación tardará en llegar a los alquileres, un mercado signado por los precios altos, inaccesibles para un mercado demandante, tanto en lo habitacional como en lo comercial.

Gualeguay21