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El despacho de combustible es esencial en este marco de crisis, y así lo reconoció el DNU presidencial, pero la venta cayó entre 70 y 80 por ciento poniendo en riesgo a unas 200 estaciones de servicio, 95 por ciento pymes familiares, y a 3 mil familias. A pesar de esto, el Gobierno aún no baja asistencias al sector.

Mario Amado, vicepresidente de la Cámara provincial de estacioneros, y titular de Lubricom (YPF), se quejó de que abundan los anuncios de asistencias y diferimientos, pero nada para las estaciones de servicio.

Respecto de las ofertas financieras para campear la crisis, el empresario lamentó que las exigencias de los bancos no se hayan flexibilizado. "Parece que para lograr algún préstamo debemos demostrar que no lo necesitamos", graficó, y agregó que el Banco Francés recién abrió esta semana. "Como son más ágiles, veremos qué ofrecen", consideró.

Consultado sobre las respuestas de Nación y Provincia en cuanto a esta situación que atraviesan, Amado se encogió de hombros y reconoció: "todos saben la situación, pero en lo que va de la crisis lo único que reconocieron fue que, por más que estuvieramos exceptuados, estabamos siendo muy afectados".

Por otro lado, el dirigente confió que ahora los estacioneros están gestionando un diferimiento por 60 dias de los aportes patronales, pero que esto no es significativo. Como ejemplo, explicó que una estación con 11 empleados debe enfrentar un pago de algo más de 300 mil pesos por cargas sociales, mientras que de eso, los aportes patronales son solo unos 110 mil. "O sea, es solo un tercio y solamente diferido", sintetizó. Al mismo tiempo, el gremio también aspira a lograr que se postegue el pago de las facturas luz y el gas vehicular, o se puedan pagar.en cuotas, pero eso tampoco está definido todavía.

Por otro lado, Amado recordó que, antes de que se desate la crisis, las estaciones ya venían complicadas por los precios congelados, los cuales habían afectado la renta con la que tenían que enfrentar costos que si crecían.

Por último, el empresario abordó el sensible tema de los sueldos, tema que calificó como el desafío más importante en estos momentos. Si bien han tomado todas las medidas de seguridad sanitaria, incluso ya comienzan a tomarles la fiebre al principio y final de cada turno, el reto es "mantener a los empleados, pagar sus sueldos y, a la vez, cumplir con la pesada carga impositiva del sector" 

De reflexionar sobre lo expuesto por el dirigente estacionero se abren algunas preguntas sin respuesta: ¿cuál es la espalda real del sector?, ¿cuánto tiempo aguantará esa espalda?, y ¿qué pasaría con la economía si esa espalda se quiebra? Lo peor es que cuando sepamos las respuestas será tarde.

Norman Robson para Gualeguay21