Según datos difundidos en un informe reciente de la Organización Mundial de Comercio, con el ascenso de México, que logró llegar a la décima posición e ingresar al ranking por primera vez, la Argentina, que fuera granero del mundo a principios del Siglo XX, quedó afuera de los 10 principales países agroexportadores.

Según explican los especialistas, esto se debe, por lo menos en gran parte, a la muy mala cosecha 2018, afectada primero por las sequías y después por lluvias en exceso en la cosecha, razón por la cual se espera que la Argentina vuelva a estar entre los diez principales con la cosecha récord prevista, del orden de los 140 millones de toneladas.

También dicen que incidió en ésta pérdida de posiciones respecto del resto de los países el hecho de que la Argentina hace mucho que crece menos que los otros en la producción y exportación de agroalimentos, lo cual se debe a que la Argentina tiene una tasa de inversión muy baja, del 16 por ciento del PBI, cuando en el mundo es de 24, realidad difícil de revertir mientras no se resuelvan aspectos macroeconómicos en general.

O sea, de lo que producimos, solo reinvertimos dos tercios de lo que reinvierten en otros países, sean desarrollados o no.

Cabe señalar que, de acuerdo a lo exportado en 2018, los siete primeros puestos del ránking se mantuvieron sin variaciones, liderados por la Unión Europea, con exportaciones por 681 mil millones de dólares, seguida por Estados Unidos, por 172, y Brasil 93. Este ránking se completa con China, Canadá, Indonesia, Tailandia, India, Australia y México.

El mayor incremento en exportaciones de productos agrícolas entre los integrantes del ránking fue para China, que creció un 9 por ciento, alcanzando los 83 mil millones de dólares, seguida por Brasil y México, ambos con un crecimiento del 6 por ciento. Del mismo modo, los que más perdieron en exportaciones fueron Australia, con una caída del 10 por ciento, e Indonesia, con una del 7 por ciento.

Por último, cabe recordar que, según la definición de la OMC, las exportaciones agrícolas incluyen alimentos y animales vivos, bebidas, tabaco, aceites animales y vegetales, grasas, semillas y frutos oleaginosos, pescado y materias primas como cueros, pieles, caucho, corcho, madera y pasta de papel, entre otras.

Reseña del porqué estamos donde estamos y vamos hacia donde vamos

Si bien a principios del Siglo XX la Argentina fue conocida como el granero del mundo por su volumen agroexportador, nunca aprovechó esa ventaja competitiva para dar el salto cualitativo y pasar a ser un país industrial, sino que se quedó y fue perdiendo en desarrollo. Como ejemplos de esto podemos observar como, en condiciones similares, se desarrollaron países como Canadá y Australia, que estaban por debajo de ella en aquel entonces.

Hoy resulta un hecho indiscutible que los recursos naturales y humanos de la Argentina le permitirían ser líder en la región, pero, aunque las opiniones puedan diferir, los economistas coinciden en señalar la falta de reglas de juego, la inflación, la falta de apertura económica, y un mundo cada vez más proteccionista, como las grandes causas de la postergación Argentina.

Algunos ejemplos

Después de ser el granero del mundo a principios del siglo pasado, a principios de los 50, la Argentina era la 15° economía más importante del mundo, y su PBI representaba casi un tercio del de toda la región. Hoy solo representa el 12 y nos pasaron Brasil, México y Chile.

Tal es así que, en los años 80, la economía brasileña era sólo el doble de la argentina, con una población tres a cuatro veces mayor, y hoy Brasil es seis veces la Argentina en términos económicos, y el tamaño de la población es cinco veces mayor.

¿Si esto es reversible? Los que dicen que saben dicen que sí, pero solo como políticas públicas, estabilidad y apertura económica.

Norman Robson para Gualeguay21