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Según manifestaron indignadas afiliadas que fueron circunstanciales testigos del hecho, una funcionaria judicial de conocido apellido protagonizó un escándalo en la sede local del Iosper en reclamo de unos pañales que le debían.

De acuerdo a los testimonios recibidos, la iracunda funcionaria irrumpió en las oficinas locales del Iosper exigiendo a viva voz que le entreguen, no sólo los pañales que le correspondían por este mes, sino, también, los del mes anterior.

Una de las testigos involuntarias del bochornoso espectáculo confió a este medio que la mujer, "sin decir ni buendía ni permiso", ingresó al sector interno de oficinas e interrumpió intempestivamente a la responsable de la agencia, quien se encontraba en su despacho atendiendo a otra afiliada, para espetarle su reclamo.

Cabe destacar que las afiliadas reconocieron que esta funcionaria judicial, como cualquier empleada pública, está en todo su derecho de recibir los beneficios de la obra social estatal, pero no por ello, ni por el apellido "ilustre" que ostenta, ni, mucho menos, por su abultado sueldo, puede "llevarse por delante todo, faltándole el respeto a todo el mundo".

Por último, para apaciguar la vergonzosa situación, tuvo que intervenir la propia Justicia, la cual logró convencer a la desaforada empleada de cejar en el ridículo reclamo, el cuál, de corresponder, debía realizarse frente a las autoridades de Paraná que disponen la distribución de los beneficios.

Gualeguay21