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El pasado sábado por la mañana, una mamá, preocupada por su niño todo brotado tipo sarampión, recurrió al área de pediatría del nosocomio local, de donde fue despachada sin siquiera observar a la criatura.

Según relató su madre a este medio, al encontrarse con su hijo brotado entero, en la cara, la panza, la espalda, las piernas, y los pies, lo primero que lamentó fue que fuera sábado, ya que esos días "los niños están realmente desprotegidos", ya que no se consigue pediatra. 

Cabe destacar que esta mamá tiene un vínculo especial con el Hospital San Antonio, particularmente con Pediatría, ya que allí trabajó su madre toda la vida, y esos pasillos fueron parte de su infancia. Tal es así que relaciona esa infancia con su amor por los niños, y eso con su profesión de maestra jardinera.

Esta mujer contó que, a eso de las 10 horas, al recurrir al nosocomio, golpeó la puerta en pediatría y, cuando fue atendida por la enfermera, ésta, sin siquiera mirar la criatura, la mandó a anotarse adelante y que vuelva a las 13 horas. "No sabía si era nena, si era nene. Ni lo miraron", manifestó indignada, y agregó: "Tampoco me hicieron preguntas, si tenía o no fiebre, si le dolía algo...".

Si bien ella tuvo los recursos y los medios para salir a buscar un privado que atienda su criatura, se preguntó cómo hacen aquellas madres que no tienen los medios ni los recursos para buscar una alternativa y deben someterse a esas situaciones. "Qué distinto sería que miraran las criaturas, que escucharan a las mamás", dijo, y sostuvo: "O como en mi caso, qué distinto hubiese sido que me hubieran dicho tranquila mamá, sarampión no es, saca turno adelante y venite despues de las trece".

Por último, esta mamá, más aliviada por tratarse sólo de un brote alérgico, se lamentó de que los gurises gualeyos, aunque tengan obra social, y ni hablar si no la tienen, tienen sus derechos totalmente vulnerados, a la vez que se preguntó hasta cuando será así.

Gualeguay21