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Desde el pasado jueves, en que casi cien vecinos recurrieron al hospital local con un cuadro de gastroenteritis, Gualeguay y Provincia venían actuando en conjunto conforme lo requería el problema, pero el diablo metió la cola y la ventaja política fue más importante que la salud de los vecinos.

Tal es así que, desde antes de que el Ministerio mandara sus agentes, viendo que la cifra de enfermos ascendía a 300 casos, ya se estaban tomando los recaudos pertinentes, los cuales fueron reforzados a partir de que Epidemiología del Ministerio tomara cartas en el asunto haciéndose presente el pasado domingo y ayer martes.

Siendo que no se sabía si era viral o bacterial, ni si se transmitía por agua o aire, desde la comuna se tomaron igual muestras de todos los pozos y se cerró preventivamente aquel vinculado al sector de los barrios donde surgió el brote, a la vez que se contenía el brote con atención primaria y prevención. Mientras tanto, Gualeguay quedó a la espera de los resultados y las instrucciones que enviaría el Ministerio de Salud.

Mientras esperaban, unos resultados aislados surgieron en el hospital local, fueron comunicados al Ministerio, a espaldas de la Municipalidad, y, sin que ésta última se enterara de nada, se puso en marcha una operación de desprestigio político que contó con la participación de la propia Ministra Sonia Velázquez, del Director del Hospital San Antonio, Rodolfo Romero, y de la Diputada Provincial, Mariela Tassistro.

Estos funcionarios, sin ningún tipo de escrúpulos, y con total alevosía, alimentaron a los medios y a las redes sociales con información exageradamente maliciosa, con el evidente objeto de desatar el pánico y culpar a la Intendencia.

Cabe señalar que la información vertida, y rápidamente viralizada, contó con fotos de un informe presuntamente enviado por la Ministra Velázquez al Intendente Bogdan, pero que éste nunca había recibido, de información detallada e innecesariamente alarmante brindada por Romero a un medio de Gualeguaychú y a vecinos que la volcaron en las redes, y de información similar enviada a la prensa por Tassistro acusando al Municipio de "encubrimiento mortal".

O sea, con total impiedad, sin esperar la totalidad de los resultados, y sin compartir la información obrante con la Municipalidad, se propagaron contenidos tendenciosos, o tergiversados maliciosamente, con el solo objeto de dañar políticamente a la Gestión Bogdan, al extremo de culparlo por la trágica muerte de una niña.

Dos más dos resultó cuatro cuando trascendió que el ex intendente Luis Erro y Tassistro se habrían reunido con Romero horas antes de que se pusiera en marcha esta operación.

Como resultado de todo esto, no solo el pánico se instaló en la ciudad, sino, también, la incertidumbre de no saber qué creer, ya que todo sirve para ser oportunamente adecuado a los intereses políticos de los referentes provinciales sin ninguna consideración sobre la salud.

Lamentablemente, más allá de la verdad que resulte en algún momento sobre el brote de gastroenteritis, la actitud de la Ministra, el Director, la Diputada y el ex intendnete, pone en evidencia su absoluto desinterés por la salud de los gualeyos y su único interés en aprovechar políticamente la oportunidad para lograr poder.

Como siempre, la salud es lo de menos, así como también lo que menos le importa al Gobierno Provincial es el pueblo gualeyo.

Norman Robson para Gualeguay21