El año que viene, será el primero de los Fernández al frente del país. Ese año va a ser el primero que ni Bordet lo tendrá a Macri, ni Gualeguay a Frigerio, y que Morchio ya no le servirá a nadie, mientras que a Entre Ríos le devolverán el favor de no haber hecho campaña para los FF, y permitir que gane Macri en esta provincia.

En otras palabras, el 2020 va a ser el primero de cuatro años en que Gualeguay no va a recibir ni el saludo de la Nación, y menos lo recibirá de la Provincia, ya que a ésta difícilmente sea saludada desde allá. Serán cuatro años de un escenario diametralmente diferente a los pasados cuatro.

Tan es así que, en el 2020, seguramente no habrá cuadras asfaltadas, ni NIDOs, ni rutas, ni barrios, ni ningún otro tipo de obras. Tampoco programas, planes, ni financiaciones de ningún tipo. Y no será fácil que haya algo en los años siguientes.

Gualeguay, estos cuatro años pasados, creció gracias a las gestiones de Federico Bogdan y Francisco Morchio, quienes, por diferentes medios, tenían acceso a las cúpulas nacionales que repartían la torta. Pero, el año próximo, sin lugar a dudas, Gualeguay quedará fuera del mapa político provincial y nacional.

O sea que, el año que viene, será el primero en que Gualeguay estará sola, y que deberá desenvolverse por si misma. ¿Son conscientes de ésto nuestros gobernantes locales? ¿Cual será la actitud a tomar? ¿Harán la plancha o saldrán a pelearla? ¿Y nuestros dirigentes políticos? ¿Se dedicarán a hablar o saldrán a construir lo que no construyeron cuando pudieron hacerlo?

Lamentablemente, la experiencia de los pasados cuatro años alimenta las dudas y los temores. A Federico ya no le bastará esgrimir su sonrisa y su mate en la Rosada. Me permito dudar de que tenga entrada, por más que se abrace a Paola. Morchio ya no tendrá a ningún contacto potoca para negociar en la Provincia y, a cambio, conseguir algo para acá.

Ambos deberán arremangarse y bajar al barro político si quieren salir airosos de esta etapa y evitar regalarle el poder local al kirchnerismo.

Federico deberá atrincherarse y gobernar con recursos propios, aprovechando al máximo su personal. Para ello, ya demostró tener una buena administración, sana, pero ahora deberá demostrar qué pueden hacer él y su gente.

Morchio, y lo que quedó de Cambiemos en la legislatura provincial, van a estar solos, casi dibujados, salvo que alguno tenga la llave que sabemos que Bordet no tiene. El Senador ya demostró que puede gestionar, ahora veremos qué puede hacer por sí solo.

Hacer política con recursos es fácil, pero ahora ambos deberán hacer política de verdad, de grandes, con "lo que haiga". Es ahí donde se ven los pingos de raza.

Frente a esta realidad, al escenario económico nacional que se hereda, al convulsionado escenario latinoamericano, y conocidos los protagonistas, surgen un montón de inquietudes que blanden un manto de dudas y miedos sobre lo que pasará el año próximo, tanto en lo local como en lo nacional. Ni hablar sobre los siguientes.

De este modo, solo nos queda rogarle a los responsables políticos, y a sus mandos intermedios e inferiores, que se pongan las pilas, que dejen las becas, que hagan a un lado sus arrogancias, y que bajen a la realidad, al territorio, a ordenar el presente y construir el futuro. En definitiva, para eso los elegimos.

Norman Robson para Gualeguay21