Hoy existe una gran variedad de entretenimientos para pasar esta crisis sanitaria que obliga a los muchos afortunados a confinarse en sus hogares. Desde los viejos juegos de mesa hasta las nuevas apps de los celulares. Hay para elegir. Por favor elijan cualquier entretenimiento, menos jugar al periodismo.

Producir noticias no es un juego, es una profesión que involucra mucho tiempo invertido en desarrollar fuentes de información como en construir credibilidad, entre tantas otras cosas, para terminar en la difusión de contenidos ciertos, chequeados y constructivos.

Para nada es un juego donde gana el que publica primero la noticia más sensacional. Menos lo es en los tiempos que corren. Hoy, a los periodistas, y a nuestros medios, no nos interesan las primicias, ni, mucho menos, los sensacionalismos. Hoy nos interesa, y a ello estamos abocados, producir información que contribuya a contener a la sociedad en tiempos de crisis.

Nos ocupa desarrollar contenidos ciertos y difundirlos prudente y responsablemente, no generar sicosis y pánico, ni, en el otro extremo, imprudencia e irreponsabilidad. Solo nos interesa llegar a la sociedad con información que le permita a la misma conocer la verdad de la situación y sus dimenciones, junto con las herramientas que pueda precisar para tomar sus mejores decisiones.

Hoy, quienes estamos en esto, estamos concentrados en ser extremadamente medidos y cautos en el manejo de la información, una tarea que se ve afectada por aquellos aburridos que juegan al periodismo repitiendo y/o compartiendo aquello que otros aburridos inventaron, algunos por pura estupidez, otros con perversa malicia.

En el universo de la información, hoy, se están mezclando la buena, de origen profesional, y la mala, la de los aburridos, provocando desconcierto y más angustia en la sociedad. O sea, los aburridos que juegan a informar embarran la cancha y neutralizan nuestro trabajo.

Para terminar, vale recordar que todos conocemos hoy los medios locales que producimos información. No somos más de media docena. Tampoco son más que eso los medios provinciales, ni son más los medios nacionales que se destacan.

Esto no se trata de que nos creamos dueños de la información, solo que el tratarla es nuestra profesión. Por lo tanto, déjennos a nosotros, es para bien de todos.

Norman Robson para Gualeguay21