Ya finalizando un año jamás pensado en nuestras vidas, un año que nos ha permitido reflexionar y replantearnos el día a día. Un año terrible para tantas personas, ya sea por la perdida de un ser querido, o por el caos laboral. Tantas personas que tienen que salir a ganarse el pan día a día y  se vieron totalmente quebradas. Todos, de alguna manera, nos vimos afectados. Soy un convencido de que de toda crisis o situación límite surgen posibilidades.

Son momentos de estar atentos y redoblar la apuesta en la medida de las posibilidades, y de seguir unidos más que nunca, para apalancar y poder, entre todos, aportar lo que tengamos a nuestro alcance para sacar esto entre todos, sin mezquindad, ni egoísmo. Tratar de alinearnos, pensar y analizar estratégicamente lo que tenemos por delante desde todos los lugares que nos toque empujar. Ya sea desde las instituciones intermedias, el municipio, o la provincia. Se trata de tener un norte, un plan estratégico, y ponerle el hombro para que, dentro de unos años, sentir que el esfuerzo valió la pena. 

En particular, desde nuestra empresa, trabajando para sostener tantas fuentes laborales y haciendo lo imposible para conseguir continuidad y, así, seguir sosteniendo tantas familias.

Es nuestro desafío adaptarnos a la virtualidad, a la digitalización, y seguir redoblando el esfuerzo para continuar en esta situación de pandemia, tratar de concientizar a cada uno de la importancia de su cuidado y la del equipo en general.

Aprovecho para saludar a todos los lectores, y desearles un excelente año, fundamentalmente en lo referente a la salud, y que cada uno tengamos un desafío para seguir luchando, para superarnos día a día, que todos tengamos una posibilidad en este hermoso país.

Daniel Piton, de la firma José E. Pitón S.A.