Ganadores y perdedores, la economía desde hace tiempo golpea a los Argentinos de una u otra forma de mas esta decirlo, pero muchos aprendieron a surfear en las olas turbulentas de los vaivenes económicos, otros los más débiles, revolcados y magullados, pero siempre quedan aquellos que no supieron o pudieron salir a flote y se ahogaron. 

Repasemos desde 2017 en adelante, no recuerdo un sector PYME que no haya sufrido su caída vertiginosa, sea en  producción, servicio o ventas, algunos más otros menos, asfixiados por los altos costos de servicios,  y un estado predatorio, que a través de sus entidades insaciables de recaudación, hacían cerrar miles de PYMES con sus incontables embargos bancarios. Fue tan desastroso el des manejo económico que les costó la elección.

Nuevo gobierno, viejos políticos, mismas recetas, y zas tras de llovido mojado llego la pandemia. 

Miedo, caos, cuarentena, solo trabajadores esenciales decretaron, 20 de marzo 2020.

De repente, de un día para el otro, la torta económica solo para unos pocos, primavera para el sector alimenticio, primeros 20 días y no  alcanza la producción, oferta y demanda, suba de precios, descontrol, a rio revuelto ganancia de pescador.

Primer mes, insostenible, mas  pandemia más miedo, decreto quienes trabajan y quienes no, el que cobra un sueldo del estado tranquilo, el que no come si no trabaja camina por la cornisa estresado.

Que hacer, como sostener impuestos, alquiler, empleados, servicios, comer, etc., sin trabajar imposible. 

Discusión: los ilusos, el estado pide que te quedes en casa, tranquilo la ayuda te va a llegar.

Los escépticos, mentiras hace algo es imposible que te el estado te ayude, no tiene como.

Pasan los meses 3, 4, 5, 6, es fácil hablar para aquel que cobra  un sueldo, tranquilo en casa, sin trabajar, pero muy difícil, para aquel  que ve caer el trabajo de toda una vida, ver desaparecer, sus pocos ahorros, su automóvil, o lo que fuere que pudiera vender para sostener su PYME y su familia.

El estado solo garantizo como siempre la supervivencia del más grande,  bancos, grandes empresas, etc. Como si no pudieran sostenerse solas, pero la PYME la más débil, la mediana la pequeña  la informal, la que más fuentes de trabajo genera en nuestro país, la que no fuere esencial se destruyó, y la que sobrevivió, endeudada por años, ah y no nos olvidemos también del voraz estado que salió a cobrar los impuestos adeudados, como si  aquí no pasara nada.

Otra vez en este país grandes ganadores y grandes perdedores, surfear las olas Argentinas no es para cualquiera. 

A cuidarse el virus sigue  la pandemia no paso. El estado sigue presente como siempre para algunos pocos y otros  privilegiados.

Fabio Akiki, comerciante y miembro del Centro Económico Gualeguay