El Concejo Deliberante de Gualeguay ha tenido una intensa actividad durante todo el año con una producción legislativa importante. Para la democracia de la ciudad (porque en su mayoría las ordenanzas han salido por unanimidad), y para la vida cotidiana de los vecinos de Gualeguay.

Garantizamos al ejecutivo local la totalidad de las herramientas necesarias para la administración de la pandemia. Las más importantes: la declaración de Emergencia Sanitaria; la autorización para participar en la descentralización de los consultorios externos del hospital San Antonio a través de dispositivos sanitarios municipales, lo cual fue clave para descomprimir al Hospital en el “Pico” de los contagios; la posibilidad de reasignación de partidas presupuestarias frente a la necesidad de una mayor asistencia social producto de la cuarentena; implementación del sistema preventivo de circulación vehicular por patente; sistema de control y multas para evitar reuniones sociales prohibidas e incumplimiento de protocolos, etc.

En el mismo sentido, como representante de la oposición formé parte del comité de crisis de la Ciudad, en donde el intendente Bogdan socializaba y discutía las medidas a tomar. Lamentablemente en los últimos dos meses y medio esta instancia se ha convertido solo en un grupo de WhatsApp, sin actividad. Las nuevas medidas de apertura o restricciones no se discuten y los miembros nos enteramos por los diarios. Me dijo alguien en un pasillo municipal: “Federico era más vivo, siempre tomó las decisiones antes, pero por lo menos armaba una reunión para contarnos, y para compartir los costos”. Cambios de estilo...

En orden diferente a lo estrictamente Covid avanzamos en normativas trascendentales para la ciudad como por ejemplo la del Crematorio, a la cual le incorporamos por sugerencia de nuestro Bloque la obligación del Horno Pirolítico para residuos biopatogénicos, que no estaba en el proyecto original. Estamos contentos que se haya adjudicado a una empresa local. Otras de nuestra autoría fueron: Programa Municipal de Prevención, Concientización y Sensibilización sobre la temática relacionada a Mujer, Género y Diversidad (Ord. Nº 2992); la Adhesión a la Ley Nacional Nº 26.485 (Ord. Nº 2993), Registro de Deudores/as Alimentarios (Ord. Nº 3017); Programa de acompañamiento a comercios de barrio facilitando tecnología de cobro con tarjeta de débito, crédito y/o Alimentar. (Ord. Nº 3002); Campaña Para la Donación de Plasma Sanguíneo de Pacientes Recuperados de Covid-19". (Ord. Nº 3013); adhesión a ley de Identidad de Género. (Ord. Nº 3018); Plan de Inclusión Integral y de Acciones de Reparación a Personas Travestis, Transgénero y Transexuales. (Ord. Nº 3019), etc.

Otras quedaron en el camino por falta de acompañamiento del oficialismo. La más importante fue la de creación del Órgano de Control Municipal, previsto en la ley de municipios y en la Constitución Provincial. El Gobierno municipal actual no tiene control interno, y eso es una deuda importante de la política con la democracia local. Es una prioridad a volver a tratar en el año que arranca. Al igual que la obligación de la publicidad de los actos de gobierno y acceso a la información pública. El ejecutivo municipal no publica las ordenanzas que promulga y el digesto municipal no está al alcance de la gente. Nosotros mismos como concejales tenemos dificultades para hacernos de la información necesaria para trabajar, imaginemos un ciudadano de a pie.

Otra prioridad estará puesta en Ordenanzas respecto del Río Gualeguay y los accesos públicos a su costa. Es importante que el estado municipal clarifique el dominio público de los espacios cercanos y lindantes al Río.

También seguiremos insistiendo con la necesidad imperiosa de la Planificación y Zonificación Urbana y del Ordenamiento del Uso del Suelo. Elementos indispensables para proyectar una gestión integral y ordenada en función de una mirada de mediano y largo plazo. Para esto es clave la voluntad política del oficialismo actual, lamentablemente ausente en sus 5 años de Gobierno. Ausente como las nuevas fuentes de trabajo, principal déficit de la administración actual.

El 2020 fue un año parejo. Por lo atípico, por lo cuesta arriba. El mundo, la argentina y los Gualeyos, vivimos un año particular. Nos atravesó una pandemia que llegó sin aviso y condicionó todo. Otra pandemia, la que dejó la administración política anterior en la Argentina, era un desastre previsible. Las dos generaron un combo difícil. El adjetivo calificativo con el que Antonio Castro terminaba su frase de cabecera lo describe perfecto. Como dijo el Negro Fontanarrosa, “por la potencia de la r” y por “la condición terapéutica de las malas palabras”.

Pero propongo no dejarse atrapar por la perspectiva del “balance negativo”, el pesimismo y la derrota. TODOS hemos estado a la altura de las circunstancias, eso es lo importante, y lo positivo.

Agradezco a Lorena Navarro, Héctor Ahibe, Graciela Alle y Héctor Arellano por el trabajo; y a los vecinos de Gualeguay por su acompañamiento y sugerencias. 

Que el 2021 sea un mejor Año para todos.

Martín González, Concejal Jefe de Bloque Frente de Todos