Somos turismo. Esta en nuestra escencia, corre en nuestras venas la pasión de los viajes, los carnavales, la playa, los amigos, las termas en familia. Tuvimos un año hasta el 19 de marzo, y otro desde aquel fatídico día. En este último, el turismo cumplió a rajatabla las recomendaciones de nuestros gobernantes. Los meses pasaron y en el camino cayeron grandes, chicos, perdimos amigos, y, por sobre todo, perdimos competidores, que son quienes enriquecen el sistema turístico. Pero sobrevivimos.

Durante esa parte del año, nos sentimos solos, desesperados, abandonados, pero jamás bajamos los brazos. Hemos trabajado más que nunca, capacitándonos, preparándonos, profesionalizándonos, tanto en seguridad sanitaria como en la aplicación de protocolos, pars estar listos para cuidar a todo aquel que decidiera visitarnos cuando aquello terminara, o se pudiera.

Dedicamos miles de horas a reunirnos por zoom, con legisladores, con médicos hidrólogos, con colegas de distintos puntos del mundo, con intendentes, y podría seguir la lista, para que el sector lograra ser resiliente. El turismo sufrió la pandemia, y la sufrió en serio, pero, unidos, crecimos, y logramos la fortaleza esperada. Esa fue la fórmula que aplicó el turismo entrerriano para sobrevivir a una crisis sin precedentes. 

La actividad turística no fue la que ocasionó contagios, nosotros estuvimos cerrados.

El 2020 nos enseño a caer, pero supimos levantarnos, así que empezaremos el 2021 con renovados proyectos para recuperar el terreno perdido. Tenemos la seguridad de proceder con los mejores protocolos del mundo. Nuestra actitud y nuestro trabajo definen al sector como el único con el mérito propio y exclusivo de estar vivo y en condiciones de producir.

Por último, y para darle un cierre a este año difícil, celebro que lo vencimos y les deseo que el crecimiento en el 2021 sea sin techo.

Feliz navidad y prospero año nuevo.

Leo Schey, hotelero y presidente de la Cámara Entrerriana de Turismo