Las autoridades políticas, sanitarias y de seguridad locales brindaron este martes por la mañana una conferencia de prensa sobre la situación sanitaria que les compete. Si bien Gualeguay21 no fue participado para la misma, lo observado en medios colegas solo alienta la incertidumbre y el temor, ya que no queda lugar para errores, y éstos comienzan a costar caros. 

Hoy alguien calificó de tibias a nuestras autoridades, las cuales, claro está, en lo que va de la pandemia, jamás ejercieron su autoridad. Hoy ya no hay chances para la tibieza, eso era antes. El tibio de hoy es, lisa y llanamente, un cobarde, irresponsable y negligente.

Tal vez por eso me sorprende la Intendente Berisso diciendo que "la cantidad de casos no está subiendo", y, luego, asegurando que hay un "trabajo coordinado del Municipio, el Área de Salud y Policía Departamental", para después anunciar que "es probable que ahora se venga una época en la que tengamos que cuidarnos mucho más". ¿Para qué vamos a tener que cuidarnos si los casos no están subiendo?

A quienes estamos en la calle ya no nos cabe duda de que los casos SÍ están subiendo, que las autoridades de salud esconden la verdad desde hace meses, que a la Policía nunca le importó nada respecto de la pandemia, y que ese "trabajo coordinado" al que se refiere la Intendente no existe. A la única que puede importarle la realidad de los gualeyos es a Berisso, ya que el resto, por acción u omisión, ya demostró que no.

Del mismo modo, si bien puede ser cierto que no tiene la autoridad para establecer un toque de queda, sí tiene la autoridad para conminar a todos los actores involucrados a cumplir un exhaustivo y estricto control de la convivencia dentro de la ciudad. Es su competencia y hay demasiado en juego. Y si las autoridades de salud y seguridad se niegan a ponerse a la altura de las necesidades imperativas del caso, que lo sepan los gualeyos.

Es su responsabilidad y debe cumplirla de modo urgente, pues NO "estamos a tiempo de controlar la situación con los sencillos cuidados protocolares de siempre, uso de tapabocas, lavado de manos, distanciamiento social". Ya quedó demostrado que eso no alcanza, que la "responsabilidad individual" es una excusa para no controlar, y que ya NO nos queda tiempo. Precisamente, los tiempos se agotaron para la tibieza, y para las excusas también. Ni hablar para las mentiras.

Por otro lado, sorprende la precisión de los datos manejados por el Dr. García cuando asegura que "la mayoría corresponde al grupo etario comprendido entre la adolescencia y los 50 años”, al igual que su tranquilizadora noticia de que el hospital "sigue contando con camas libres", y su preocupación por el "aumento de la tasa de accidentes".

Sumando estas declaraciones a las de la Intendente, cualquiera que haya presenciado la conferencia de prensa preguntaría para qué convocan a los medios si no aumentaron los casos y sobran las camas. ¿Por el aumento de los accidentes?

Afortunadamente, el Dr. García le dio sentido y color a todo cuando "reconoció" que "hay una tasa de duplicación o hasta una de triplicación en estos últimos días de consultas y llamados al sistema de emergencia por casos de sospecha de coronavirus, y casos sospechosos que sabemos que no están llegando a la consulta, o ni siquiera haciendo el aislamiento preventivo". Un reconocimiento tibio de lo que sabe bien que está ocurriendo.

Esto si es importante, más aún si sumamos a eso los presuntos positivos que el hospital no quiso estudiar, y los que directamente manda a la casa a "esperar" por síntomas. Esto sin contar aquellos que directamente no se presentan, o los que evitan dar a conocer el caso, y sin contar aquellos que no se computan a sabiendas.

O sea, dicho de otro modo, la realidad los está llevando por encima y aún no se animan a hacer lo que deben hacer. De este modo surgen, inexorablemente, las incertidumbres y los miedos, especialmente en quienes conocemos la realidad, porque la palpamos día a día. ¿Para qué llaman a una conferencia de prensa si no conocen o no reconocen la situación? ¿Todavía quieren tirar la pelota afuera cuando vamos perdiendo? ¿Piensan seguir esperando? ¿No saben que, por más que tengan un buen sueldo del Estado, el colapso los va a afectar igual?

Hoy, la situación apremia en serio, y no queda tiempo, menos para pasarse la pelota unos a otros. Hoy, la situación exige decisiones ciertas y certeras, adecuadas y oportunas, pues los errores nos costarán muy caro.

Norman Robson para Gualeguay21