Ciertamente no es una pregunta sencilla. A veces decimos que una persona ama “mucho” pero es “poco” correspondida, como intentando cuantificar el amor como iniciativa o respuesta.

En el Día Internacional del Trabajador no faltaron nunca, ni faltaron ayer, los rimbombantes discursos con más palabrerío que sentido, con más quejas y reclamos que homenajes, demostrando que ya nadie recuerda qué es trabajo, ni quién es trabajador.

No quería dejar de opinar, como cualquier argentino, máxime un hombre político, de lo que ha sido el debate durante estos últimos días, y particularmente la última semana, sobre lo que algunos han denominado las tarifas eléctricas o más bien la suba de las tarifas eléctricas en el país. Todo lo que pueda decir, fue dicho, a partir del 2003 hasta el 2007 mientras fui Diputado Provincial y Presidente de la bancada de la Unión Cívica Radical. Lo mismo ocurrió mientras fui Diputado de la Nación desde el 2011 al 2015. 

El trabajo es articulador de la cuestión social y es connatural a la dignidad de la persona humana. Los hombres y mujeres trabajadores con su tarea cotidiana sostienen a sus familias, contribuyen a consolidar la democracia y colaboran con el bien común de la Nación. 

Todos señalan, aún después de dos años, la herencia económica y social, pero olvidan que la corrupción que la generó es un defecto cultural que aún sobrevive y se resiste al cambio, ensombreciendo el presente cada tanto.

Hoy son de público conocimiento los diferentes eslabones de la cadena de la droga, hasta la intimidad del negocio que cada uno representa, pero, terminada esa cadena, hay un negocio del cual nadie habla: El de la rehabilitación.

En la tierra de los desaparecidos, su Justicia dilata el esclarecimiento de la desaparición de un matrimonio y sus cuatro hijos en el 2002, 16 años atrás, blandiendo así un siniestro manto de sospechas sobre el tema.

Esta simpática nueva casta de militantes ya copan nuestras redes sociales e invaden nuestros muros con sus rimbombantes estupideces, las cuales, más que estúpidas, son atrevidas, inútiles, muchas veces, hipócritas, y siempre afectan nuestra paz. Son los "militantes virtuales".

Hace unos años tuve que viajar a una reunión en la ciudad brasileña de San Pablo. Como éramos muchos, nos alojamos en tres Casas de Retiro diversas, y nos reuníamos en una de ellas para compartir los trabajos. Cada día nos trasladaban en colectivos pequeños alquilados para ese fin. Una tarde, con otros dos participantes resolvimos regresar caminando.

Sus patrimonios naturales y culturales, más su estratégica ubicación geográfica, definen el gran potencial de Gualeguay como destino turístico, pero, como la política nunca supo capitalizar eso, ese sigue siendo uno de sus grandes desafíos.

A tres semanas de la marcha ambientalista en Gualeguay, sin cambios a la vista, queda claro que sin una decisión real de toda la sociedad, la solución de fondo seguirá brillando por su ausencia y el árbol seguirá tapándonos el bosque.

Después de dos años de laburo legislativo, uno en comisión bicameral, un viaje en masa a Córdoba, y una gran cantidad de horas hombre de las bien caras, la Ley de Narcomenudeo va a ser una realidad, pero, como siempre, una realidad insuficiente.

¿Para mí también? Sí. Para vos, para mí, para todos. Cualquier carta es escrita por alguien (el remitente) para otros (los destinatarios), y tiene un propósito, una intención. El remitente es el Papa, los destinatarios somos todos los bautizados, y el objetivo es que seamos conscientes de que nos están llamando.

Si bien el tema droga, tanto en cuanto al tráfico como al consumo, está presente en el discurso de cuanto político tenga un micrófono a mano, la realidad demuestra que el genocidio que hoy se lleva a cabo contra nuestros gurises no está en la agenda política de ninguno.

En este segundo domingo la Pascua seguimos poniendo nuestra mirada y corazón en Jesús Resucitado, y lo dedicamos de manera especial a renovar nuestra fe en su Misericordia.

Hoy en día, la idea clásica del instinto materno exclusivo, por arriba del vínculo paterno, quedó en el pasado, ya que hoy se impone, en base a estudios y tendencias, la idea de que hombres y mujeres tienen competencias parentales similares que los hacen igualmente indispensables frente a la crianza de sus hijos. Pero, el sistema actual aún atenta contra todo esto.

Cuando ocurre una tragedia, como es natural, la comunidad se convulsiona y quiere saber que pasó. Lamentablemente, las redes hoy son las primeras en difundir el hecho de forma distorsiva, mientras que los medios lo comunican de forma responsable.

La estepa isleña ya había perdido su virginidad en aquel junio de 1982. Aquellas pacíficas colinas de escasa vegetación, habitadas por gordas majadas, se habían convertido, de un día para el otro, en un frío infierno. Allí un gurí de campo se hizo héroe.

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