En Gualeguay hay 48 familias estafadas por el Estado en algo tan caro como la vivienda propia, mientras los responsables políticos de la estafa politizan la realidad para encubrir su desprecio por la justicia y las necesidades de los ciudadanos.

Marcelo Casaretto es el Presidente del IAPV, Instituto Autónomo Provincial de la Vivienda, entidad estatal responsable de la oferta de viviendas sociales en Entre Ríos, que, días pasados, deslindó responsabilidades sobre la situación provincial culpando al Gobierno Nacional.

El barrio Germán Abdala de Gualeguay es un complejo de 96 viviendas proyectado y gestionado por ATE ante el IAPV hace 12 años atrás, para ser ejecutado en dos etapas, de 48 viviendas cada una, sobre un terreno adquirido por ese gremio con recursos del mismo a nivel nacional.

En ese marco, los beneficiarios que cumplían con los requisitos compraron sus lotes para que el IAPV se hiciera cargo del proyecto. De ese modo, muchas familias cumplimentaron las exigencias burocráticas para acceder a su tan merecido techo, pero otras no.

En ese contexto de desprolijidad, agravado por una interna del gremio que distanciaba a algunos del poder político provincial, la primera etapa fue cumplida y entregada en el año 2013, pero la segunda se perdió en los cajones del IAPV, traicionando a 48 familias que ya habían invertido en el terreno y había cumplimentado los requisitos en tiempo y forma.

Al asumir Cambiemos en 2015, y viendo que las viviendas sociales se convertían en una cuestión de Estado, los postergados beneficiarios volvieron al ataque y lograron que, en diciembre de 2016, se licitara la segunda etapa. Pero como no contaba con la venia financiera de la Nación, nunca se ejecutó la obra.

En estos días, Casaretto, en su defensa, ante el medio Agenda Abierta, aseguró que trabajan diciendo la verdad, que no generan falsas expectativas, y que prometen solo lo que pueden cumplir, pero que la Nación busca a quién echarle la culpa, porque se gastaron la plata en otra cosa, refiriéndose al pago de la deuda externa.

Como contraparte, un beneficiario estafado le respondió a Casaretto en las redes sociales, recordándole las 48 viviendas que faltan en Gualeguay, las mismas que ella mandó a prometer hace un par de meses, y que nadie viene a dar la cara ante los adjudicatarios.

En este sentido, el defraudado beneficiario se quejó de que, en los 12 años que hace que están esperando las viviendas, han recibido miles de promesas, pero que todas fueron incumplidas.

"Nosotros no pedimos que nos regalen nada. Compramos el terreno con plata de nuestro bolsillo, somos 48 familias de trabajadores que estamos esperando desde el 2008 poder tener un techo digno, pagando la cuota que corresponde al Instituto para poder dar lugar a nuevas viviendas, pero nada de nada, sólo promesas incumplidas...", sostiene el afectado, y pregunta: "Ya que hicieron 1700 viviendas en Entre Ríos, porqué Casaretto y Bordet no hacen las de Gualeguay?".

Por último, cabe señalar que, en el marco de la nueva política nacional sobre viviendas sociales, por afuera del IAPV, Gualeguay ya tiene en marcha dos proyectos, uno municipal, de 150 viviendas y otro del Sindicato de la Carne, de 100, totalizando 250 unidades gravitacionales.

Gualeguay21