Se inició la campaña 2019 en la provincia y las cabezas de los gualeyos ya empiezan a colmarse de dimes y diretes, razón por la cual, a continuación, hacemos un poco de memoria y, en base a ésta, tiramos algunas ideas sobre lo que puede llegar a pasar en abril y en junio.

En las PASO de 2015, de cada 100 gualeyos, 63 votaron al peronismo, y, de estos, 32 al peronismo kirchnerista de Erro con Rubattino, y 31 al peronismo antikirchnerista de Matorras, Vittulo y Albornoz.

Por el otro lado, solo 28 de cada 100 votaron a Cambiemos, y, dentro de este, 13 al vecinalismo híbrido de Bogdan y 15 a las propuestas de Rubio, Jaime y Vico. Unos 6 votaron por otras alternativas.

Quedó así planteado para las generales la disputa entre el peronismo kirchnerista de Erro y Rubattino y el vecinalismo híbrido de Bogdan, en las cuales el kirchnerismo solo logró que 4 gualeyos más lo votaran, llegando a 36, mientras que el vecinalismo sumó la friolera de 45 de cada 100 votantes y arrasó las urnas.

O sea, el vecinalismo híbrido de Bogdan, que hoy gobierna Gualeguay con Morchio en nombre de Cambiemos, y pretende repetir, llegó a la Municipalidad con 13 votos propios y 45 prestados, de los cuales 27 fueron del peronismo y 18 de sus compañeros radicales y del Pro.

Ahora bien, para estas PASO, el kirchnerismo, con Erro y Muller, insiste y cree poder cautivar a más gualeyos que los 36 de 100 que los votaron en 2015, y vuelve a enfrentar un peronismo moderado, con Justet y Lerman, que busca seducir al peronismo antikirchnerista que casi gana aquella vez, hoy también incomodado por un tercero, Mansilla, que le quitará algunos votos.

Por su parte, el vecinalismo de Bogdan y Morchio por Cambiemos, está convencido de que logrará colocarse en las generales luego de dejar en el camino una modesta propuesta radical, encabezada por Dezorzi, para así repetir la hazaña de 2015.

Respecto de las propuestas socialistas y la de la izquierda, éstas no incidirán en la disputa y volcarán sus 3 o 4 de cada 100 votos en la general.

Entonces, la primera pregunta que surge es si, en las PASO, votarán al kirchnerismo de Erro y Muller más de 32 gualeyos de cada 100, y si el peronismo antikirchnerista de Justet lo podrá superar.

Pero para responder a esa pregunta hay que preguntarse primero qué harán en las PASO los 68 que no votaron al kirchnerismo en el 2015, si van a seguir con Bogdan, o van a probar con Justet, o se vuelven con Erro.

Cabe señalar que, al ser una elección provincial y municipal, lo económico no es tan relevante, ya que los votantes saben que, gane quien gane, ninguno incide en el curso de la economía, mientras que sí priman la realidad municipal y el vínculo con la Provincia y la Nación.

Por otro lado, también es válido remarcar que ya no se vota tanto con el bolsillo, y prueba de eso es lo ocurrido en las legislativas de 2017, cuando a pesar del tarifazo previo, el oficialismo venció en las urnas.

Por lo tanto, para estimar como votarán esos 68 gualeyos que se negaron a votar al kirchnerismo en 2015, debemos intuir si no lo harían ahora con Erro y Muller, ponderar tanto los resultados de la gestión de Bogdan y Morchio como las promesas de Justet y Lerman, y ver qué tanto atenderán las propuestas más chicas.

Si de evaluar todo esto resulta que Justet y Lerman pueden atraer votos de Bogdan y Morchio, y sumárselos a los de Matorras, Vitullo y Albornoz del 2015, pueden derrotar al kirchnerismo en las PASO, y competir con Bogdan y Morchio en las generales.

Si, por el contrario, resulta que el peronismo de Justet y Lerman no puede sacarle votos a Bogdan y Morchio, pasará las PASO el kirchnerismo de Erro y Muller, y, en las generales, nuevamente enfrentará al Cambiemos de Bogdan y Morchio.

En línea con este análisis, el resultado de las generales estará, si el duelo es Bogdan y Morchio contra Justet y Lerman, en manos de lo que hagan los kirchneristas, quienes difícilmente voten a Cambiemos.

Pero si la disputa es Bogdan y Morchio contra Muller y Erro, definirá el resultado, nuevamente, el peronismo tradicional, el cual ya demostró su antipatía por el kirchnerismo.

Por último, respecto a la participación de boletas individuales para senadores a ambos lados de la contienda, éstas dependen del corte de boletas, y, difícilmente, puedan incidir en el resultado de la elección.

Norman Robson para Gualeguay21