Días pasados, la joven Giovanna Grigoli Solari, militante de la Juventud Radical local, renunció a su cargo de presidente departamental en Gualeguay en desacuerdo con la dirigencia al frente del partido, calificándola de "caterva de oportunistas".

En una nota que hizo pública a los medios locales, Solari expresó los motivos de su renuncia, recordando que, en diciembre de 2018, asumió la responsabilidad de "garantizar el buen funcionamiento de la Juventud Radical", y de "darle nuevamente ese espíritu de jóvenes militantes, creciendo en conjunto para fortalecer al Partido y poder servir a la sociedad".

En el mismo sentido, Solari confiesa que ha comprobado que, en su mayoría, el Partido Radical se encuentra conducido por una "caterva de oportunistas", que olvidan ideales, valores, ética, y las banderas históricas de su "querida Unión Cívica Radical".

La joven militante funda su denuncia alegando sobre su continua permanencia en la conducción, conservando el poder y no dejando que lleguen otras voces, "al menos las no manipulables", y advierte que, cuando un grupo de personas discrepa con esa vieja política, llega la guillotina propia del "ancien regime".

Por todo eso, Solari sostiene en su nota que ella, acompañada por otros jóvenes militantes, le dijeron basta a la dirigencia actual del radicalismo gualeyo, recordándoles que no son "ese rebaño que buscaban adormecer", y que no eligieron "ser cómplices de esta lamentable decadencia", a la vez que termina repitiendo las palabras sy querido Alem: "Que se rompa, pero que no se doble!".

Gualeguay21