En la noche de ayer jueves, la Intendente Municipal Verónica Berisso presidió la inauguración de un nuevo período de sesiones del Concejo Deliberante. En esta oportunidad, la tradicional memoria del año anterior, la cual informa lo realizado y adelanta lo que se espera realizar, fue apenas un homenaje a Federico Bogdan, fallecido por covid en noviembre pasado, y a su gestión al frente de la Municipalidad desde el 2015. El saldo del mensaje es de inquietud e incertidumbre.

Todos sabemos que el 2020 fue, por decirlo de alguna manera, un mal año, y sabemos que lo fue en todo el mundo por una pandemia sin precedentes. Es por esto que se esperaba un detalle de lo poco que se pudo hacer el año pasado, una descripción de como afectó la pandemia a la ciudad, otra de cómo afectó al gobierno la muerte de Bogdan, y una exposición sobre cómo se prevee recuper a Gualeguay de todo lo sufrido. Pero el Poder Ejecutivo prefirió realizar un relato, por momentos antojadizo, de la gestión Bogdan desde el 2015 hasta hoy, sin responder sobre nuestra situación actual y las formas de superarla.

Memoria 2015-2020

Durante más de una hora, el relato de la Intendente acompañó las plantillas proyectadas a su izquierda, las que recordaron los terraplenes de Puerto Ruíz y Barrio Dunat (2016), el Barrio 150 Viviendas (2019), los adicionales a los municipales (2016-2018), la Oficina de Compras (2019), el Plan Habitat (2019), la Iluminación Led (2017-2020), el sistema de video vigilancia (2017), el Laboratorio de Agua (2019), y otras tantos "logros" de la Gestión Bogdan.

Entremezclado con todo esto, Berisso remarcó, del último año, entre otras cosas,  el tercer grupo del programa Tené Tu Casa, las mejoras a viviendas, la finalización del camino al puerto, el avance de la semipeatonal, el Centro de Adolescentes en Puerto Ruíz, la pileta de Aiprodis, y el nuevo piso del Concejo Deliberante. El resto fue atender la contingencia.

Respecto a la crisis sanitaria sufrida desde marzo del 2020, la Presidente Municipal rescató la oportuna descentralización de la salud llevada adelanto en conjunto con el Hospital San Antonio y el apoyo recibido de la Cruz Roja y otras entidades, a la vez que destacó la labor realizada por el Comité de Crisis, por los puestos de control en los ingresos a la ciudad, por los inspectores controlando los protocolos, y por las excepciones realizadas a los comerciantes y los subsidios entregados a los clubes, entre otras cosas.

Proyectos

A la hora de hablar del futuro, la Intendente mencionó una extensa serie de proyectos de distintos tenores: un SUM en el Mercado Modelo, un edificio propio para la Escuela de Música, arbolado urbano, un centro de equinoterapia, el Hogar de Mujeres, el Patio gastronómico, un barrio de 100 viviendas, la planta potabilizadora, el colector Quirós, la Circunvalación, el Crematorio, un quirófano para zoonosis, un transporte público, y una recuperación del viejo Puente Pellegrini.

Qué dejo el mensaje

La exposición brindada por la Intendente Municipal, más allá de los detalles, dejó mucha inquietud e incertidumbre, cuando lo que la sociedad gualeya necesita, imperativamente, es esperanza fundada en certezas.

La inquietud surge a partir de una de las frases de Berisso, la cual quedó haciendo eco en el salón del Nido. "No esperen nada distinto, Federico marcó el camino", dijo.

Esto invita a pensar: "pero Federico ya no está", y nadie quiere la suerte de la ciudad librada a inspiraciones divinas. El camino de Federico era a su medida, un camino que él mismo fue haciendo según su impronta, a fuerza de su ímpetu y carisma, pero, al irse, no queda quien lidere ese camino. Quien lo reemplaza, Berisso, debe trazar su propio camino, manteniendo el ánimo político que compartía con Federico, pero definido según sus propias características.

Por otro lado, si bien es entendible y atendible la relación afectiva que unió a los funcionarios actuales con Federico, éstos no deben permitir que ello afecte, de manera alguna, su gestión de gobierno. No deben alimentar la "fededependencia", ni su fantasma, y menos gobernar en su nombre. Desde fines del año pasado, Gualeguay tiene al frente de su gobierno a la Gestión Berisso. La Gestión Bogdan ya enriquece nuestra historia.

En cuanto a la incertidumbre, esta nace a partir de no saber cómo quedamos de esta atroz crisis que nos tocó vivir, y cómo saldremos. De ningún tramo del discurso de Berisso se desprende, siquiera, un indicio sobre cuál es la situación de la ciudad, cuál la del gobierno, ni cuáles son los planes para sobrellevar y sobrevivir este episodio negro de nuestra historia. 

Lamentablemente, esto alimenta las dudas, y temores, sobre si la gestión es consciente de la situación, y sobre si realmente puede resolverla, a la vez que instala dudas sobre si Berisso puede gobernar en toda su capacidad.

Norman Robson para Gualeguay21