El pasado jueves por la tarde, la Ministra de Justicia y Seguridad de la Provincia de Entre Ríos, Rosario Romero, visitó Gualeguay de incógnito para conocer de primera mano la grave crisis de seguridad que atraviesa la ciudad. Con ese objeto, Romero convocó a una reunión a los responsables de la Policía, de la Justicia, y de la Municipalidad. Según se pudo saber, le venida de Romero habría respondido al pedido de un sector del PJ local, el cual, luego, se reunió en privado con ella. A pesar del silencio, un medio se enteró y le hizo una nota, a la vez que algunos de los participantes dejaron trascender el contenido del encuentro. ¿Porqué vino de incógnito? ¿Preocupación? ¿Vergüenza?

La llegada de la funcionaria provincial, que estaba prevista para las 15 horas, pero llegó a las 16, debía ser en secreto, para evitar la presencia de los medios, y limitar la comunicación a lo que informara su cartera. Desafortunadamente, su venida se filtró y la televisora local, Canal 2, la esperaba en la puerta de Jefatura a su llegada. Frente a las cámaras de ése medio, la Ministra adelantó que abordarían, con los distintos referentes locales, la adquisición de nuevo equipo como refuerzo a la video vigilancia, la creación de la Comisaría Tercera, y "algunas labores de prevención del delito".

Al mismo tiempo, la funcionaria aprovechó para explayarse sobre la recuperación de bienes secuestrados al narcomenudeo y el "exitoso" operativo de verano que se llevó a cabo sin problemas durante la presente temporada, pero nada manifestó sobre la apremiante situación de inseguridad que se vive en Gualeguay.

Más allá de estas declaraciones mediáticas de Romero, trascendió de distintas fuentes confiables que el verdadero motivo de su bajada a Gualeguay sería la preocupación sobre el crimen de Jesús Fernández, perpetrado el primer día del año, por menores, en un espacio público desbordado de gente, y sin presencia policial. Según se supo, esta preocupación habría sido transmitida por concejales locales del Partido Justicialista, quienes apuntaron contra la Policía local y la inacción de la Municipalidad local. A pesar de eso, éstos no asistieron a la reunión convocada.

En ese contexto, la flamante cúpula de la Jefatura Departamental local, fiscales y magistrados de los Tribunales y autoridades de la Municipalidad, reunidas con la Ministra en el casino de la dependencia policial, también abordaron en este encuentro "plenario" de la seguridad local el homicidio de Horacio Moyano, y la génesis de toda esta ola de violencia desmedida: drogadicción y minoridad, a la vez que se fueron bosquejando algunas medidas hipotéticas a tomar que podrían acotar esta problemática social.

De este abordaje surgieron, y quedaron en evidencia, las ausencias de los distintos organismos del Estado: la propia Policía, menguada por los recursos, la misma Justicia, limitada por las leyes, la Municipalidad, condicionada por la inoperancia de su Secretaría de Adicciones y Convivencia, y el Gobierno Provincial, restringido por un Copnaf absolutamente ineficiente. De igual modo, a lo largo del encuentro, un punto de encuentro común en los distintos temas atendidos fue la falta de infraestructura y de presupuesto, mientras que quedó flotando en el ambiente la falta de compromiso político con la problemática que los reunió.

Al cabo del encuentro, las distintas partes habrían prometido unas a otras preocuparse y ocuparse de los problemas planteados, mientras que la Provincia enviaría más cámaras de video vigilancia, las cuales, de contar con suficientes operadores, sólo registrarían el delito consumado, y construiría una nueva Comisaría, para la cual se espera que asigne más efectivos.

Por último, cuando la visita estaba concluida y la Ministra estaba pronta a volver a Paraná, se hizo presente en Jefatura el bloque de concejales locales del justicialismo, liderados por Martín González, acompañados por el excandidato a intendente y actual titular del Concejo de Educación, Martín Müller, a quienes Romero aceptó recibir en privado en el propio despacho del jefe departamental. Si bien no trascendió el temario abordado, el contenido del mismo fue básicamente político.

Frente a la indisimulable realidad de los hechos ocurridos en los últimos tiempos, y la insuficiente respuesta oficial por parte de los responsables políticos de solucionar el problema, solo cabe preguntarse si es el momento oportuno para misterios, disimulos, o escondidas. La grave situación actual amerita ser tratada con responsabilidad y de frente a toda la sociedad. 

Norman Robson para Gualeguay21