A un año y medio de la próxima contienda electoral, el Consejo Departamental del Partido Justicialista de Gualeguay, según surge "del consenso entre los diferentes sectores internos que componen dicho Consejo", decidió nombrar presidente a Martín Müller, y, así, remover de ese cargo a Carlos Gálligo. El objeto de este repentino asalto a la presidencia sería, según expresaron, "generar un cambio que consideramos necesario para superar el estancamiento que atraviesa nuestra ciudad". A partir de esta decisión, distintos referentes partidarios tomaron posiciones desatando un escándalo que desnuda la cultura antidemocrática de la dirigencia autoproclamada peronista. 

"Partimos de la autocrítica de no haber expresado a nuestros afiliados, ni tampoco de haberlos hecho sentir parte de la sede partidaria, nuestra casa, espacio que queremos recuperar para el debate de ideas, la organización y la movilización, de cara a las necesidades y los intereses de nuestro pueblo, rol históricamente ocupado por el peronismo", dijeron, pero esa realidad partidaria no es nueva, lleva años, bastante más de los seis que lleva Gálligo en la presidencia, y nunca nadie se preocupó por eso.

"Muchos compañeros y compañeras se alejaron y hoy nuestra prioridad es convocarlos nuevamente", argumentan, pero para revertir eso no es necesario destituir un presidente, menos cuando quienes lo destituyen son parte de esa misma gestión. Igualmente, esta acción reciente ya ahuyentó dos referentes importantes del peronisno gualeyo que formaban parte del Consejo: el vice, Anibal Brugna, y el secretario, Juan Davico. Dos históricos del PJ con una dilatada trayectoria como militantes y, luego, como dirigentes, que ahora dieron un paso al costado con su renuncia.

Por su parte, Gálligo, asumiéndose aún presidente del partido, emitió una carta pública en la cual relató lo ocurrido a sus espaldas como un "hecho totalmente fuera de los parámetros democráticos", ya que fue elegido para presidir el PJ local por los afiliados gualeyos el 3 de abril de 2016. En ese contexto, el dirigente prometió que "bajo ningún punto de vista, ni forma alguna, renunciaré al cargo otorgado por los afiliados", a quienes, según asegura, se les debe "en cuerpo y alma". Al terminar la nota, Gálligo invita a acompañar una movilización, organizada "por compañeros", frente a la casa partidaria de calle Rivadavia, en día y hora a confirmar.

Por otro lado, la diputada provincial Paola Rubattino también tomó posición respecto de lo ocurrido advirtiendo haber consultado al apoderado legal del Partido Justicialista provincial, y señalando que no comparte "en absoluto la postura adoptada por un puñado de dirigentes locales que, en rigor de verdad, carecen de la legitimidad para adoptar tan radical decisión", a la vez que apuntó que "no es cierto el mentado consenso interno de los distintos espacios que integran el Consejo Departamental", remarcando que el suyo no participó.

En este mismo sentido, Rubattino recordó que "los mandatos de las autoridades partidarias se encuentran prorrogados por decisión del Congreso del PJ provincial, y con motivo de la atípica situación de Covid-19", advierte que "la pretendida decisión de destituir al señor Carlos H. Galligo, y proponer en su reemplazo al señor Martín Muller, es cuánto menos ilegal, porque no respeta los estándares mínimos de nuestra Carta Orgánica Partidaria", y afirma que, de existir irregularidades, "se debe recurrir por ante las autoridades partidarias del PJ Provincial para que se adopte la medida correspondiente, más nunca llevar adelante tan arbitraria e ilegal decisión destituyente".

De este modo, todo hace pensar que esta situación se dirimirá en la intimidad del partido, o, llegado el caso, en la misma justicia, ya que guste o no, y más allá de cualquier excusa que esgriman, la decisión es, sin lugar a dudas, arbitraria y antidemocrática. En este sentido, no es un dato menor que Müller es funcionario del Gobernador Gustavo Bordet, quien, a la vez, es presidente del partido. Así como tampoco es menor lo que dice el último párrafo del documento distribuido por el propio Müller: "Comunicaremos en el día de la fecha esta decisión al actual presidente del Partido Provincial, Gustavo Bordet". Nadie sabe qué pasará, pero el escándalo ya está consumado.

Gualeguay21