Ayer lunes 13 de junio fue San Antonio de Padua, el día del Santo Patrono de la ciudad de Gualeguay, y, por tal motivo, la administración pública no trabajó, tampoco algunos de los privados, y, por supuesto, no hubo clases. Así fue en toda la ciudad, salvo en Puerto Ruíz, donde las autoridades, entendiendo que allí veneraban a la Virgen del Carmen, mandaron a dictar clases. Lo cierto es que el Puerto es parte de la ciudad y, por lo tanto, su gente venera al mismo santo patrono. La confusión no es casual, sino que resulta de una historia de miserias políticas, las que redundaron en injustas exclusiones y en injustificables ignorancias. La historia de un triste error.

Puerto Ruiz supo ser un importante puerto sobre la margen derecha del río Gualeguay que comenzó a operar a mediados del siglo XVIII, antes incluso de que se fundara la ciudad, y que encontró su esplendor promediando el siglo XIX. Tan importante fue su rol económico regional que hasta allí llegaron las vías del Ferrocarril Entrerriano. Este puerto, llamado así en honor a los hermanos Ruiz que lo impulsaron, se encuentra en el extremo sur de la ciudad de Gualeguay, dentro de su ejido, a 8,5 kilómetros del centro.

De ese modo, Puerto Ruíz nunca fue una localidad en particular, ajena a Gualeguay, sino que siempre ha sido un sector o barrio de esta ciudad. Así lo ha sido desde su fundación en 1783, aunque el alcance geográfico de su ejido fue definido posteriormente. Por ejemplo, hay antecedentes del mismo en la ley Nº 8.475, sancionada y promulgada en abril de 1991 por la legislatura entrerriana, plano al cual luego, en 2006, se agregó la isla Gericke, producto de la.Defensa Costera.

Respecto de la población de ese sector, ésta se desarrolló con la actividad portuaria y ferroviaria, las cuales fueron salida obligada de la producción agrícola y de los saladeros. Como toda población porteña de occidente desarrollada desde el siglo XVI, los vecinos de Puerto Ruíz rindieron devoción a la Virgen del Carmen, también conocida como Stella Maris (estrella de los mares), la santa patrona de los mares, de los marineros y de los pescadores. De allí que el 16 de julio, día en que se conmemora la Virgen del Carmen, o Nuestra Señora del Carmen, fue siempre una fecha con especial arraigo entre los pobladores de ese sector de la ciudad, pero nunca fue la Patrona del puerto.

Por otro lado, desde su fundación, la ciudad de Gualeguay, incluida Puerto Ruíz, tiene por santo patrono a San Antonio de Padua, y, religiosamente, su población le rinde tributo todos los 13 de junio. Como este santo patrono fue reconocido políticamente por la ciudad, se determinó que ese día fuera un día inhábil, no laborable, con asueto administrativo, y eso fue reconocido, a nivel provincial, por lo menos, desde 1979, por un decreto del Ministerio de Gobierno entrerriano.

Ahora bien, a partir del ocaso del Puerto, en 1950, muchos vecinos emigraron al centro, en busca de trabajo, y otros se dedicaron a la pesca. Desde entonces, la población de ese sector, la cual hoy no supera las 500 almas, quedó políticamente excluida. Había dejado de servir a las arcas públicas municipales, y de ese modo, se fue instalando en la consciencia popular que Puerto Ruíz es un sector ajeno a la ciudad, salvo cuando llegan las elecciones y vuelve a ser parte de la agenda política.

Así fue que el Puerto llegó a ser lo que es hoy, un sector de la ciudad apenas poblado, muy apartado, y muy poco considerado por el resto de la población. Hoy, por más que hayan asfaltado y hayan levantado una defensa, en la sociedad gualeya se ha naturalizado la idea de que ese sector no es parte de Gualeguay, alimentándose, así, una profunda ignorancia sobre su historia y pertenencia.

Tan es así que, incluso la información existente en Internet, al igual que distintas publicaciones periodísticas locales y provinciales, entienden que Puerto Ruíz es ajeno a Gualeguay. Por ejemplo, es común encontrarse con textos que dicen que "Puerto Ruíz es una localidad vecina a Gualeguay". Prueba de ello es que, hoy, muy pocos gualeyos conocen todo esto, y se impone la creencia de que el Puerto está afuera de la ciudad.

Es esta ignorancia la que llevó, ayer, a que las autoridades tomaran decisiones equivocadas, confirmando la triste historia de exclusión que sufre Puerto Ruíz. Tal vez está vez alguien haga algo. Una buena iniciativa sería enseñarle a nuestros hijos cuál es nuestro ejido, qué significa estar incluido en él, y quienes vivimos en él. Una ciudad de 239 años, con un puerto aún más antiguo que ella, lo merece.

Norman Robson para Gualeguay21