En la mañana de ayer miércoles, el gobierno local ofreció una conferencia de prensa para presentar el balance del pasado carnaval 2022. Pero, mientras cualquier persona supone que el balance resulta de restarle los egresos a los ingresos, en esta presentación expusieron un resultado producto de un curioso enjuague de ingresos, egresos, unas inversiones, y las ganancias de las comparsas y las cantinas. A este caprichoso cálculo, se suman números cerrados que despiertan dudas, y, a pesar del relato de media hora, no quedaron explicadas la demora, ni la abultada pérdida real.

La cita fue en el despacho de la intendente, pero se sentaron ante los periodistas el coordinador de gabinete, Casiano Otaegui, el Secretario de Hacienda, Gustavo Ipoutcha, y el Secretario de Turismo, Cultura y Deporte, Ricardo Lupi. En un principio, tomó la palabra Otaegui, quien durante más de 7 minutos recordó que se trató de un carnaval "distinto" o "raro" por la pandemia, que a mediados del año pasado no se iba a hacer, y después sí, que después hubo dudas, que se empezó sin espuma y después con, que las cantinas esto, y que el estacionamiento lo otro, etcétera, etcétera.

El tono, desde el inicio, fue de excusas y culpas. Tan fue así que, en ese tramo inicial, un periodista preguntó sobre las razones de seis meses de demora y la respuesta fue que les costó recolectar toda la información porque se trató de un carnaval distinto con muchas idas y venidas, lo cual, claramente, no conformó las expectativas sobre el interrogante. Durante el resto de la conferencia, fue muy marcada la necesidad de apuntar "inconvenientes" sufridos antes y después de la fiesta.

Según la "economía de carnaval" concebida por estos funcionarios, justificaron los resultados por tratarse de un corso atipico, y por la decisión política de brindar un espectáculo de primer nivel a valores populares, pero todo resultó agravado por la falta de ingresos por publicidad, por una cantina que no participó, y por la menor cantidad de público. Esta última no pudo ser comparada con períodos prepandemia, pues no se expusieron cantidades ni de antes ni de después. Del mismo modo, quienes asistieron las noches de espectáculo, no encontraron los valores populares, ni apreciaron una significativa ausencia de público, mucho menos la última noche, cuando debieron liberar la venta de entradas y se vendieron 3 mil a pocos minutos del comienzo.

Los números

Acto seguido, Ipoutcha presentó los números en cartones proyectados en una pantalla. Primero un detalle de los ingresos y su total, y, luego, un detalle de los egresos y su total. Pero se esto no salió el resultado, sino que agregaron a la presentación una jugosa inversión por parte de la Municipalidad, que nada tendría que ver con el balance, y las supuestas ganancias de las comparsas y los clubes. De sumar y restar los ingresos, los egresos, una inversión inicial, y las ganancias ajenas, Ipoutcha obtuvo lo que él llama "balance". Manzanas y peras conviviendo armoniosamente para justificar un número.

Según lo expuesto por el Secretario de Hacienda, los ingresos estuvieron compuestos por 17,4 millones de pesos por ventas de entradas y ubicaciones, 4,9 por licitaciones, y 2,8 por Estación X, totalizando unos 25,1 millones. Por el otro lado, los principales egresos fueron 10,1 millones de pesos por el canon a las comparsas, 5,3 por el sonido, 4,0 por "organización", 3,8 por "mantenimiento", 3,5 por personal, 2,4 por la policía y 1,9 por los shows, mientras que para completar el total de 34,9 millones de pesos se suman 3,7 millones por impuestos, electrógeno, bomberos, jurados, Escribano, publicidad, asistencia médica y baños.

El resultado de esta operación, a partir de restarle los egresos a los ingresos, arrojó una pérdida de 9,8 millones de pesos. Cabe advertir que dentro de esta supuesta pérdida hay un gasto de 4,0 millones de pesos por "organización", y de 3,8 por "mantenimiento", renglones de detalle incierto, especialmente considerando que muchos de esos gastos ya habrían sido contemplados y el estado del Corsódromo al inicio del evento dejó mucho que desear. De corresponder estos dos gastos, la pérdida sería de casi 10 millones de pesos.

Ahora bien, a este resultado, Ipoutcha le agrega otra supuesta inversión de 7,8 millones de pesos por el Paseo del Carnaval, más una cartelería y una iluminación led que no habrían sido incorporadas en los ítems anteriores. Para terminar, y redondear su balance, el responsable municipal de hacienda completa su balance sumando las ganancias de las comparsas por la venta de espuma y de los clubes por el estacionamiento y las cantinas, 5,4 y 3,3 millones, respectivamente. De este modo, este balance arroja una pérdida de 8,9 millones de pesos.

Vale advertir a los lectores que todos estos números serían a valores de los últimos meses del 2021 y los primeros de este 2022, lo cual significaría, a valores de hoy, un 50 porciento más.

Observaciones

Más allá de la falta de respeto que significa tomarse 6 meses para una presentación de esta calidad, tan confusa como sospechosa, e incluyendo ganancias ajenas por más de 8 millones de pesos, son remarcables los montos cerrados, sin detalle alguno, bajo los títulos "organización", "mantenimiento" y "Municipalidad Inversion", que totalizan más de 15 millones de pesos. 

Siendo que un balance resulta de sumar ingresos y restar egresos, más los datos operativos básicos que los respaldan, una demora de seis meses, con toda la tecnología, en informar este por lo menos desordenado resultado significa una grosera falta de respeto y despierta muchas dudas sobre la idoneidad y seriedad de quienes deberían haberlo informado en tiempo y forma. En definitiva, se trató de una tardía y confusa presentación que sonó más a una apuesta al olvido de la gente para que ésta continúe sin saber cómo salió.

Cierre

Para completar la conferencia, Osvaldo Lupi abordó la próxima edición 2023, sobre la cual, a pesar de las supuestas pérdidas, los tres funcionarios se manifestaron entusiasmados. Tal es así que entre los muchos cambios que están evaluando, Lupi adelantó que aumentarán la apuesta con una noche más el fin de semana de carnaval.

Al cabo de ver y escuchar a los ejecutivos municipales en esta presentación, y de apreciar la inclusión en el balance de las ganancias de las comparsas y los clubes, cabe la pregunta sobre qué dicen de todo esto todas estas instituciones, si son socias en esto, o son solo involuntarios cómplices de todo esto.

Norman Robson para Gualeguay21