Si bien es cierto que hubo una buena afluencia de turismo a la provincia el fin de semana de Año Nuevo, la realidad turística de enero lejos está de ser la que esperaban los prestadores y más lejos aún lo que sugiere el Gobernador Bordet.

Lo cierto es que, a pesar de que pasaron los Reyes, la primera quincena del año 2018 no les está trayendo alegrías a los actores turísticos entrerrianos, ya que la ocupación real se encuentra en el orden del 50 al 60 por ciento de camas.
Consultados referentes de la actividad en las principales ciudades turísticas de la provincia, todos coincidieron en que las expectativas están insatisfechas y en que ni la recepción ni las reservas, definitivamente, auguran una buena temporada.
Aunque pueden haber casos puntuales de elevada ocupación, la media real del promedio de camas contratadas en la provincia, en lo que va del año, está lejos de lo que se esperaba, mientras que en los pasos de frontera, hacia Uruguay y Brasil, las colas de autos con patentes argentinas alcanzaron, el primero de enero, varios kilómetros de largo.
Lamentablemente, todo esto ocurre mientras el gobierno y las entidades privadas pretenden proyectar una temporada exitosa, en la ilusión que eso alentará una mayor afluencia turística, o de disimular las consecuencias de una deficiente política turística en los últimos años.
De este modo, en Concordia, los actores turísticos lamentan no poder dejar de ser una ciudad de paso, con ocupaciones, en su mayoría, de una noche, de turistas en tránsito hacia o desde Brasil, mientras que reconocen esforzarse en ese día en seducirlos para extender la estadía, aunque sea, un día más.
Desde Gualeguaychú reconocen ocupación del orden del 70 por ciento los fines de semana, no así de lunes a viernes, a la vez que señalan que las contrataciones nunca superan los dos o tres días, mientras que, desde San José y Villa Elisa, señalan ocupaciones promedios que van del 50 por ciento entre semana y pueden alcanzar el 90 por ciento los findes, a la vez que los alarman las pocas consultas que hay.
Completando la situación de la costa del río Uruguay, desde Colón celebran buenos niveles de ocupación, que llegan al 90 por ciento, pero reconocen una caída en el promedio de días contratados y una baja en los consumos, a la vez que, desde Federación, advierten un promedio del 80 por ciento y, también, un nivel de gastos medio que hoy se muestra más conservador que otros años.
Del otro lado de la provincia, sobre el río Paraná, los prestadores de La Paz ven preocupados la situación, ya que, en general, no superan el 50 por ciento, y el fin de semana del Triatlón no revertirá la temporada.
Al mismo tiempo, empresarios de la capital provincial reconocen un nivel de ocupación del 40 por ciento, aunque aún mantienen expectativas que puedan mejorar la temporada.
Más allá de la realidad de las ciudades lideres, en aquellas donde el turismo es incipiente, como en el corredor central del río Uruguay, el escenario, aunque con altibajos, es el mismo o peor.
Para terminar de cerrar un escenario provincial del sector, todos coinciden en reconocer una baja en la actividad, no solo en ocupación de camas, sino en el promedio de días contratados y en el monto de gasto per cápita, a la vez que señalan que esto se comprueba comparando contrataciones de fin de semana contra días de semana, y de cabañas o complejos contra hoteles.
De una u otra manera, la situación que exponen individualmente los prestadores no se parece en nada a la que proclama el Ejecutivo provincial o a la que callan las entidades privadas, ya que, mientras los privados turísticos se conforman o se lamentan, los titulares afirman: "El gobernador Gustavo Bordet se mostró conforme con el desarrollo de la temporada turística en Entre Ríos".
"Venimos muy bien, se está desarrollando tal cual lo previsto", dijo el Gobernador, y recordó que "se hizo una campaña de promoción" en la que se destacaron las playas fluviales, los centros termales, el turismo recreativo y las fiestas populares.
Por último, vale recordar que Bordet aseguró estar muy conforme con la temporada en la provincia, mientras que, en el frente del negocio, los prestadores afinan el lápiz y vuelven a hacer los números para ver como salen bien parados de una temporada que no es lo que se esperaba.
Norman Robson para Gualeguay21