En la tarde noche de ayer lunes, productores locales participaron de una asamblea autoconvocada que se llevó a cabo en Crespo para realizar un análisis de lo que se hizo desde que la justicia entrerriana restringió las pulverizaciones en la provincia, dejando improductivas unas 300.000 hectáreas.

Según destacaron algunos gualeyos presentes, en ese encuentro se criticó duramente la dilatación del Gobierno provincial en promulgar el Decreto reglamentario que destrabaría el conflicto  a la vez que se decidió convocar a una movilización el 10 de julio, a las 9:30 horas, en la capital provincial, en el acceso del túnel subfluvial.

Respecto de la medida vigente, los productores resaltaron que la misma promueve el desarraigo rural, la migración de los productores y sus familias a las ciudades por la imposibilidad de seguir produciendo, al mismo tiempo que les preocupan la continuidad de las fuentes de trabajo y los trascendidos sobre el interés en realizar negocios inmobiliarios con estas tierras declaradas improductivas.

Del mismo modo, adelantaron que esta protesta será la segunda que realizará el sector en el marco de un conflicto que ya lleva meses, la cual solo se suspendería si Bordet firma finalmente el dilatado decreto. Más allá de estos reclamos, los productores reconocieron que el gobierno está trabajando, pero no en los tiempos que la realidad de los ciclos productivos demandan, muy diferentes a los tiempos de la burocracia de los políticos.

Por último, los productores señalaron que mientras tienen todo parado, y se les pasan los ciclos productivos, tienen que seguir pagando los gastos fijos y, lo que es más injusto, seguir pagando los impuestos.

Gualeguay21