Días pasados, actores culturales del teatro y la danza se autoconvocaron públicamente para dar a conocer proyectos de leyes provinciales que apuntan al desarrollo y a la protección social de los trabajadores de esas disciplinas, sobre los cuales venían trabajando desde hace meses para ser presentados en la legislatura. La importancia de la cultura.

Cabe recordar que la cultura nunca tuvo su merecido lugar en las agendas políticas de nuestro país, y la importancia de su desarrollo recién empieza a concebirse, más allá de sus ámbitos específicos, en las últimas décadas, razón por la cual sus disciplinas y cultores aún no están contenidos en el marco general de derechos.

En este sentido, los proyectos proponen declarar a las actividades "de interés público, esencial para el desarrollo integral de la cultura de la Provincia, y como patrimonio artístico material e inmaterial, sujeta a la protección, promoción y ayuda del Estado", y apunta a "promover, difundir y fomentar las actividades teatrales independientes de todo el territorio, propugnando formas participativas y descentralizadas en la formulación y aplicación de las mismas, respetando las particularidades locales y regionales, así como la transparencia de los procesos y procedimientos de ejecución de las mismas". 

Del mismo modo, también se propone crear el Consejo Provincial de Teatro Independiente, como "un órgano autárquico, rector de la protección, promoción y apoyo de la actividad teatral independiente con sentido federal representativo de las 5 regiones en la provincia, e impulsar la actividad teatral independiente, favoreciendo su más alta calidad y posibilitando el acceso de la comunidad a esta manifestación de la cultura".

Para terminar los proyectos proponen garantizar la protección de los derechos laborales de todos trabajadores del sector, a la vez que pretenden promover la paridad de género y la diversidad cultural, garantizando la real participación de todas las personas en el ámbito teatral de la provincia de Entre Ríos.

La importancia de la cultura

Tal es la importancia de la actividad que el artículo 27 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, en París, el 10 de diciembre de 1948, establece que "toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes, y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten". Estos derechos culturales también son reconocidos, desde 1976, por el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales celebrado por la Asamblea de las Naciones Unidas.

Años después, en 2016, el Consejo de Derechos Humanos de la Asamblea General de las Naciones Unidas resolvió sobre los derechos culturales y la protección del patrimonio cultural, entendiendo éstos como fundamentales para el desarrollo humano, a la vez que exhorta a todos los Estados a que "respeten, promuevan y protejan el derecho de toda persona a participar en la vida cultural, incluida la capacidad de acceder al patrimonio cultural y disfrutar de él, y de tomar medidas para conseguir este objetivo".

A partir de estos conceptos, se pone de relieve la importancia de las distintas disciplinas y sus cultores en el desarrollo integral de las sociedades, ya que de ellos dependen la preservación y promoción de los patrimonios e identidades culturales, la protección de las soberanías culturales, y la garantía de que nuestra cultura trascienda hacia las futuras generaciones.

Norman Robson para Gualeguay21