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Hoy nadie puede estar ajeno a la crisis que atraviesa la obra social de los trabajadores estatales, ni a que todos los cañones apuntan contra la cúpula actual de la entidad, pero profundizando un poco en esa realidad puede observarse una descarnada interna política, en la cual juegan sus intereses sectores del gobierno provincial y facciones de los distintos gremios que integran el Iosper. Esta realidad impacta en las prestaciones afectando directamente a los afiliados, quienes, en su desconocimiento, terminan tomando partido en la interna.

Para conocer el origen real de esta crisis basta revisar su composición administrativa, la incidencia de ésto en su desempeño prestacional, y los intereses en juego en todo esto. Claro está que el Iosper nunca fue Osde o Sancor, sino que ha sufrido, y sufre, todos los vicios propios de cualquier caja pública en manos de la política. Aunque vale resaltar que la obra social del Estado entrerriano ha invertido en servicios mucho más que cualquier otra del país. 

En el caso particular del Iosper, su realidad puede estar agravada por la participación en su Directorio Obrero de siete gremios estatales diferentes, cada uno con un sillón en el directorio y con intereses sectoriales particulares. De ese modo, en la mesa directiva de la obra social del Estado entrerriano conviven los judiciales y legislativos, los docentes, los del Poder Ejecutivo, los jubilados estatales, los activos y retirados de la Policía, los municipales, y los propios empleados de Iosper.

Siete bancas, por cierto, muy codiciadas por oficialistas y opositores de cada uno de estos gremios, quienes buscan posicionarse para las próximas elecciones, previstas para el año próximo, el 2022, si es que no logran una soñada intervención del gobierno que llame antes a elecciones.

Lo curioso es que en julio de 2018, cinco de los siete directores actuales fueron reelectos por los propios afiliados por un abrumador 78,3 porciento. O sea que 8 de cada 10 de los casi 140 mil afiliados avalaron la gestión que venía desde el 2014 para que continuara cuatro años más. Pero ahora, desde hace unas semanas a esta parte, repentinamente, esta gestión es dramáticamente cuestionada con acusaciones de distinto tipo y tenor.

Ahora bien, más allá de estas acusaciones mediáticas, lo cierto es que no hay denuncias penales de ningún tipo contra el Iosper, o alguno de sus directores, en ningún Ministerio Fiscal de la Provincia de Entre Ríos. Esto, por sí solo, expone la liviandad de los argumentos mediatizados desde los distintos sectores interesados en la crisis.

Al mismo tiempo, la cordial y respetuosa relación entre el Iosper y la Federación Médica de Entre Ríos, sorpresivamente, se vio alterada, y luego cortada, gracias a algunas llamativas intervenciones del Ministerio de Salud. Tal es la inflexible posición adoptada por la Femer, negándose a abordar cualquier posibilidad de solución, que hoy están suspendidas las prestaciones a través de la obra social estatal en toda la provincia.

En este contexto, contaminados por las redes sociales, preocupados por el corte de las prestaciones, y desconociendo la realidad política de la situación, los afiliados caen en la trampa y toman posición en contra de las autoridades actuales, haciéndole el juego a aquellos que quieren acceder al poder en la codiciada dirección de la obra social de los trabajadores públicos entrerrianos.

En Gualeguay, esta situación se ve especialmente agravada gracias a agitadores mediáticos que, al servicio de intereses políticos locales, enrarecen aún más la situación difundiendo falsas noticias, denunciando falsas situaciones y alentando la condena de dirigentes locales y expolíticos gualeyos. Esto potencia en esta ciudad aún más el encono contra la Dirección actual del Iosper.

Por último, cabe resaltar que, frente a esta situación, lo importante, para los afiliados, no es participar en una interna en favor de unos u otros, sino que es defender la obra social de estas pujas sectoriales, más interesadas en lo particular o sectorial que en la comunidad, y luchar, desde cada gremio, por una prestación más completa y un presupuesto más justo.

Norman Robson para Gualeguay21