El pasado viernes, la precandidata Mariana Salinas, quien secunda a Pedro Galimberti en la interna de Juntos por Entre Ríos, visitó Gualeguay y se encontró con la prensa en la casa de la Unión Cívica Radical. A la hora de manifestar detalles de su propuesta, la escribana concordiense se manifestó preocupada por los peligros que encierra el gobierno kirchnerista en términos de garantías y libertades, lo cual la motiva a defender, si pudiera desde el Congreso de la Nación, nuestra república y nuestra democracia participativa, ya que "el país está a pocos votos de perderlas". Qué significaría esto.

Cuando este país se constituyó como nación a través de su Constitución Nacional (1853), eligió ser una república gobernada por un gobierno democrático dividido en tres poderes independientes, y estableció los derechos y garantías fundamentales de los que hoy gozamos, y la forma de organizar los poderes del Estado en ese sentido. Esto quiere decir que nuestra convivencia y desarrollo están ordenados por las leyes elaboradas por el poder legislativo, aplicadas por el poder ejecutivo, y garantizadas por el poder judicial.

En diálogo con Gualeguay21, esta escribana y madre de la ciudad de Concordia que, como tantos otros, llegó a la política enrolándose en las filas del Pro, manifestó sus preocupaciones sobre las características políticas del gobierno kirchnerista y el riesgo que implica dejarle la mayoría en las cámaras legislativas, a la vez que advirtió que conciben el poder obtenido por los votos como absoluto, sin importarle quienes votaron en contra, a la vez que no respetan la división de poderes, ni la independencia de la Justicia, ni, mucho menos, a la oposición, la cual conciben como su enemigo.

En este sentido, esta mujer advirtió que el oficialismo argentino, liderado por Cristina Kirchner, "está embuido de mucha ideología", apuntando que están inspirados en referentes de la filosofía postmarxista (comunista), como la belga Chantal Mouffe, el italiano Antonio Gramsci, y el argentino Ernesto Laclau, sobre los cuales se construyó el populismo, una suerte de doctrina política que dice defender los intereses del pueblo para encubrir su pretensión de cambiar el sistema político.

Para refrendar eso, Salinas señaló que el gobierno actual no cree en la división de poderes, ni la respeta, entendiendo que una mayoría en el voto popular concede la autoridad absoluta sobre el gobierno, sin consideración por los que no lo votaron. Es por eso que, apuntó, se llevan por encima todas las instituciones, creen que el poder legislativo debe convalidar sus pretensiones, y que la oposición es el enemigo, a la vez que pretenden que el poder judicial sea dependiente del ejecutivo. "Estamos a pocos votos de perder la República", alertó.

Cabe recordar que estos gobiernos llamados populistas buscan derrocar las repúblicas democráticas, en las cuales se gobierna para todos los ciudadanos gracias a una armónica convivencia política con un estricto respeto por la independencia de los tres poderes. En su lugar, pretenden instalar democracias absolutas y totalitarias que perpetúen sus oligarquías políticas en el poder. En otras palabras, pretenden instalar un modelo que concentre todo el poder en unos pocos, sin injerencia alguna del resto.  

Del mismo modo, la concordiense señaló el aparato propagandístico del gobierno y la habilidad de este para imponer su relato, citando como ejemplo el modo en que vedaron los hechos del anterior gobierno dejando solo lo malo, y citó de ejemplos los logros en infraestructura, energía, tecnología, medio ambiente, y política exterior. "Hasta hicieron olvidar que fue el primer gobierno no peronista que terminó su mandato", apuntó.

Al mismo tiempo, Salinas advirtió que, con ese mismo relato, encubren la realidad que atraviesa hoy la Argentina, producto de sus desatinos políticos frente a la pandemia, lo cual resultó no solo en muertes y quiebras, sino en más pobreza y en multinacionales huyendo del país, mientras que se alinearon con Rusia para obtener una vacuna que nunca llegó y son indiferentes a las violaciones de los derechos humanos en Cuba y Venezuela.

En resumidas cuentas, la precandidata de Juntos por Entre Ríos se manifestó, muñida de hechos, convencida de que el kirchnerismo tiene la intención final de reformar la Constitución alterando el modelo político actual de democracia participativa y cambiando la forma de organizar los poderes del Estado, lo cual afectaría directamente nuestros derechos y garantías fundamentales. Por eso, su intención es, si llega al Congreso de la Nación, hacer todo lo que esté a su alcance para impedirlo.

Por último, cabe remarcar que, si bien la Constitución Nacional se ha reformado varias veces en el pasado, y, seguro, se seguirá haciendo, siempre ha sido en cuestiones de forma, pero nunca en cuestiones de fondo que alteren su ánimo fundacional.

Norman Robson para Gualeguay21