El pasado martes, la candidata a diputada nacional por Entrerrianos por la Vida, el Trabajo y la Libertad, la evangelista Miriam Müller, visitó Gualeguay y se reunió con sus militantes locales en la Iglesia Evangélica Esmirna para agradecer la tarea desempeñada en las PASO y ponerlos al tanto sobre el desafío que enfrentan en las generales de noviembre como tercera fuerza en Entre Ríos. Contra la polarización electoral tradicional, entre Todos y Juntos, con el sello del Partido Conservador Popular, la corriente celeste entrerriana se instaló como una alternativa interesante para el Congreso.

La candidata suele sostener que entraron a la política "para defender la vida y para darle apoyo al campo", y una cosa llevó a la otra, hasta que, de la mano del Partido Conservador Popular, entraron a la contienda electoral. Para sorpresa de todos, pasaron cómodos a las generales, cosechando más de 33 mil votos, un 4,5 porciento del sufragio, lo que los colocó como tercera fuerza en Entre Ríos, superando, incluso, a Lucía Varisco. Pero esta sorpresa se entiende cuando uno repasa la trayectoria de Müller y, en especial, cuando escucha su discurso.

La corriente celeste

A nivel nacional hay una corriente celeste identificada con el movimiento antiabortista, y que hoy, en las elecciones, levanta las banderas de los valores cristianos. Se trata de una movida de inspiración religiosa que fue creciendo desde la lucha por las dos vidas y la defensa del campo, y terminó en la arena política peleando en distintos distritos electorales por un escaño en la Cámara de Diputados de la Nación. Dentro de esta corriente, algunos llegaron a las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias mezclados en la interna de Juntos por el Cambio, pero otros eligieron la identidad política y lograron distintos resultados.

Entre esos últimos, Cynthia Hotton, evangélica, exdiputada del macrismo, y excandidata a vicepresidenta junto a Juan José Gómez Centurión, apenas logró pasar las PASO en la provincia de Buenos Aires, mientras que Encuentro Vecinal Córdoba alcanzó el 3,6 porciento en la provincia mediterránea, pero ninguna de estas conquistó lo que NOS en Entre Ríos, ganándose el mote de milagro celeste. Igualmente, tanto los que pasaron, como los que quedaron, dejaron claro que las propuestas fundadas en los valores cristianos seducen cada vez más al electorado independiente argentino.

El milagro celeste

Müller es la líder del milagro celeste del pasado septiembre en Entre Ríos. Ella nació en Villaguay, se recibió de abogada en la UCA de Santa Fe, y se desarrolló profesional y políticamente en Paraná, donde militó inicialmente en el Pro y donde se destacó por su lucha en favor de las dos vidas y en contra de la ley de despenalización del aborto. Si bien la actitud del macrismo frente a este tema la hizo abandonar ese espacio, no por ello dejó a un lado su compromiso ni abandonó la lucha.

De ese modo, la candidata del milagro celeste, con referentes nacionales como Gómez Centurión y Milei, hoy es la principal abanderada de una propuesta diferente en Entre Ríos, la cual, en Gualeguay, se alzó con 1500 votos. 

El discurso

Müller busca tomar distancia de la politica tradicional, y lo logra con un discurso fundado en los valores, mezclando sabiamente las necesidades sociales con los preceptos religiosos, a la vez que reconoce su apostolado como la respuesta a un llamado de Dios. De todos modos, si bien la alienta y la motiva la fe, sabe bien que debe ayudarla, especialmente a la hora de sumar adeptos y repartir boletas. "Necesitamos obreros, los que mande Dios, y todos los que podamos sumar", reconoce Müller ante los suyos.

Según la candidata, la clave está en hablar con el corazón, transmitiendo la convicción de que un país mejor es posible a partir de la restauración de los valores que lo construyeron. De ese modo, Müller destaca las diferentes problemáticas que adolecen a los entrerrianos, y lo hace en un lenguaje coloquial propio de quien sabe en primera persona de lo que se trata.

Claro está que de moral hablan todos, especialmente en campaña, pero después terminan pervertidos por los compromisos políticos del partido. En ese sentido, la evangelista resaltó que ellos tienen un solo compromiso: con los entrerrianos. "Nuestro concepto es que, si llega uno, llegamos todos", asegura. "Por eso nuestros votos son distintos", explica, y agrega: "no son negociables".

Es en este discurso en el que han basado su campaña, transmitiendo de boca a boca la propuesta política de Nos. Finalmente, la candidata reconoce: "Si ellos hubiesen hecho bien las cosas, nosotros seguiríamos predicando y no estaríamos en campaña". "Ni captarían tantos votos", agregó un militante.

El desafío 

Reunida con sus militantes gualeyos, Müller expuso los números alcanzados en las PASO, y trazó distintas hipótesis a partir de las cuales, para acceder a una banca en la Cámara de Diputados de la Nación, Nos debe triplicar la cantidad de votos obtenida en septiembre. Para ello, a falta de recursos financieros, cuentan con la pasión y convicción propias de la fe, más numerosos militantes comprometidos con la causa que, a pulmón y de boca a boca, hacen campaña en todos los departamentos 

Gualeguay21