“Quedó claro en la causa que tiene como víctima a la Ministra Sonia Velázquez, que el fiscal Leandro Dato calificó las amenazas que Allende le profirió a Velazquez, como simples, cuando en rigor fueron calificadas por ser coactivas", sostiene el abogado Rubén Pagiotto, y consideró que "fue una forma elegante de extenderle un bill de impunidad al mandamás de UPCN por parte de la Procuración". Por comparación, el letrado recordó que, "por caso, las amenzas del periodista Blazquez son calificadas, las de Castrillon son calificadas y así de acuerdo a quién sea el imputado, y de acuerdo a la mayor o menor simpatía que el mismo despierte en su majestad, el Procurador García". 

"Según la cara del imputado se califican las amenazas", hizo saber el denunciante de Urribarri y compañía, y agregó: "Un bochorno es este Ministerio Público Fiscal, que se ha convertido en un mercado Persa, donde todo se negocia como si fuera un cambalache", a la vez que considera que "García debería por fin asumir una actitud noble y patriótica, e irse", pues entiende que "su permanencia como Procurador General resulta altamente inconveniente y despierta muchísimo recelo su figura, ya que sus inconductas y variopintos desatinos y enjuagues han sido una constante". 

Por otro lado, Pagliotto recordó su llegada a la Procuraduría, considerando que "el peor error de Jorge Busti, seguramente por desconocimiento, fue nombrarlo a este cocorito soberbio y con pretensiones de deidad, que no fue capaz en casi 15 años de elaborar una política criminal seria y eficiente", y entendió que usó el cargo "para sumar poder y conseguir favores de todo tipo".

Pero el abogado paranaense fue más allá y lo acusó, directamente, de haber hecho "lo que se le antojó, sin que nadie le pusiera freno a sus berrinches bonapartistas, desde nombrar a dedo en cargos de fiscales auxiliares hasta Procuradoras Adjuntas y Fiscales Anticorrupción, pasando por proteger a alguaciles acosadores de colegas, como a hombres y mujeres del poder, hasta pagar con dineros públicos deudas personales por honorarios, llegando al paroxismo de proferir amenazas coactivas de manera descarada y burda a colegas listados como conjueces, para que no aceptaran el rol de acusadores ante el Jury de la ex fiscal Cecilia Andrea Goyeneche". 

En base a esto último, Pagliotto insistió: "El Dr. García debe renunciar como un patriótico acto de servicio hacia el Poder Judicial y en beneficio de los entrerrianos", en su convicción de que el Procurador "ha perdido el respeto de todos, su figura está desgastada y su autoridad irreversiblemente deslegitimada", y considerando que "está en el ocaso de su carrera y hasta quizás dejar el cargo acogiéndose al beneficio de una jugosísima jubilación le sentaría mejor que estar esquivando insultos y reclamos de propios y extraños, desde los familiares de Fátima Acevedo hasta los de la propia Ministra Velazquez y de miles de entrerrianas y entrerrianos que descreen del servicio de justicia por estos personajes que sólo por un accidente de la política están ocupando lugares de tanta importancia y significación institucional". 

Por último, este múltiple denunciante de la corrupción entrerriana se lamenta de que "un hombre tan preprado en ciencias jurídicas y con innegables atributos de inteligencia, no haya acompañado esas virtudes con conductas y una moral compatible y necesaria para honrar tan encumbrada función", y cierra sus conceptos recordando las palabras de Yrigoyen antes de morir: "No se trata de honores, sino de honor", como producto de un atributo que no tiene cualquiera.

Gualeguay21