Sin pretender competir con las encuestadoras, pero si con la intensión de contrarrestar las "visiones" que se difunden desde ambos lados de la calle, hay datos que pueden ponerse a disposición del electorado para que éste pueda elaborar su propio pronóstico sobre las próximas elecciones presidenciales.

A este efecto, la información puede dividirse entre una serie de realidades sobre el ánimo del electorado hoy, y el impacto de los números de las PASO de agosto pasado en las próximas elecciones.

Las realidades

1. Hay gente que no fue a votar en las PASO y qué sí lo hará en las próximas generales.

2. Hay gente que votó a Fernández en las PASO pero que, luego de ver la debacle económica, y la condena del mundo exterior, desatadas el lunes después de las elecciones, ya decidió no votarlos en las generales y votar por Macri.

3. Hay gente desencantada entre los que votaron a Fernández, tanto por la ausencia de Cristina Fernández, como por el tenor de las declaraciones de distintos referentes de ese sector político.

4. Hay gente que votó otras alternativas en las PASO, pero que, frente a una elección absolutamente polarizada, y ante el temor cierto y concreto de que gane Fernández, ya decidió votar por Macri.

5. Hay gente que decidió votar a Macri a partir de las medidas políticas tomadas después de las PASO, y de las campañas informativas realizadas en los territorios.

6. En los territorios, no se ve una campaña política de parte de la fórmula Fernández-Fernández, mientras que la de Macri-Piccheto se viene ocupando de difundir allí sus obras públicas y otras acciones políticas.

Si bien no hay forma de cuantificar estas realidades enunciadas, si sirven como elementos a tener en cuenta para cualquier evaluación de lo que puede llegar a pasar.

Los números

Sobre un padrón total de 33,2 millones, en las PASO votaron 24,7, pero, de cumplirse la media del 85 por ciento de votantes, votarán en las generales 28,2 millones.

Con esta cantidad de votantes el próximo 27 de octubre, de los resultados de las PASO se desprende que Fernández llega a las mismas con 11,6 (41,1%) y Macri con 7,8 (27,7%), mientras que a los otros los votaron 4,3 (15,2%), y los que no votaron fueron 3,3 millones (11,7%).

De esto resulta que Fernández necesitaría, para superar el 45 por ciento (12,7 millones), 1,1 millones votos nuevos, a la vez que, para mantenerse por arriba del 40 por ciento, no debe caer por debajo de los 11,3 millones.

Por su parte, Macri, para achicar la brecha de 10 puntos con Fernández debe sumar, a los 7,8 millones obtenidos en las PASO, por lo menos medio millón de votos, y más si su contrincante aumenta.

La disputa, entonces, se encuentra entre los votos que no votaron en las PASO (3,3 millones), más los que se puedan conquistar de las otras propuestas (4,3 millones), en total unos 7,6 millones de votos, a la vez que también se consideran disputables una porción de los votos de Fernández, compuesta por independientes que lo votaron como castigo a Macri.

Los milagros no existen

Por lo menos no existen en estas cuestiones terrenales. Los que sí existen son los fenómenos, esas sorprendentes realidades que obedecen a extraordinarias cuestiones que no fueron contempladas por la sociedad.

De ese modo, el resultado de las últimas PASO, imprevisto por todas las consultoras, no fue un milagro, sino que obedeció a una reacción social que no fue percibida, o correctamente interpretada, por los "especialistas". Del mismo modo, un triunfo electoral de Macri en las generales, contra todas las predicciones actuales, tampoco sería un milagro.

Con todos estos datos, el lector puede, por si mismo, comprobar que Macri tiene posibilidades reales de ir al balotaje, lo cual, de resultar así, prácticamente lo pondría en la Casa Rosada hasta el 2023.

Norman Robson para Gualeguay21