Imprimir

“La modificación de la ley de efluentes industriales contará con la participación de las organizaciones ambientalistas y de la sociedad civil”, aseguró a AIM el secretario de Ambiente Sustentable de la provincia, Fernando Raffo, quien agregó que “la idea es generar un proyecto lo más amplio posible y que participen todos los actores involucrados, el sector industrial, de servicios y la sociedad civil. Primero terminaremos la estructura normativa y después se pondrá a consideración”.

Quimiguay, una planta en conflicto actualmente.

 

 

 

En diálogo con esta Agencia, el funcionario señaló que “estamos pensando en el futuro” y agregó: “lo que buscamos en este caso es cambiar el eje conceptual  de la ley actual, que tiene todo el andamiaje administrativo puesto en fiscalizar los parámetros de vuelco de los efluentes industriales (líquidos, sólidos y gaseosos), pero no incorpora lo referido a las mejoras a realizar en las instalaciones productivas”.

“La idea es que el sector industrial y de servicios tomen conciencia de la necesidad de abordar estos trabajos de mejora y cambiar la mentalidad para que no se va esto como un gasto sino como una inversión ambiental, eso es estratégico para avanzar en algunos conceptos que se manejan en otros países como el de simbiosis industrial o una producción más limpia”, indicó a AIM el funcionario, y añadió: “hay un cambio en todo lo que tiene que ver con parámetros de vuelco, y nuestra ley actual no tiene incorporada la posibilidad del rehúso de esos efluentes para riego agrícola”, ejemplificó Raffo.

“En Entre Ríos los caudales de los cursos de agua, exceptuando el Paraná, el Uruguay y el Gualeguay o no son permanentes o bien funcionan con recargas de precipitaciones pluviales o de napas, entonces muchas veces el efluente de una industria pasa a ser el caudal mas importante de un curso de agua y esto por mas que esté normado genera un impacto muy grande”, señaló a AIM Raffo.

En ese sentido, dijo. “hay que empezar a ver otra alternativa ya que si no tenemos arroyos que puedan recibir grandes caudales de efluentes lo que tenemos que empezar a ver es buscar alternativas de que haya campos de riego o cultivos que funcionen asociados a la industria para que ese caudal no vaya a parar a un arroyo, sino sean utilizados como riego o como insumo”, afirmó.

En relación a las industrias ya instaladas y que vuelcan sus residuos actualmente, Raffo sostuvo que  “toda ley legisla para adelante una vez promulgada”, pero que “en este caso se deberá incorporar un periodo de progresividad para que esas empresas hagan las inversiones necesarias”.

AIM Digital