Indiferente a lo que establece el Código Penal Argentino, contra lo que dispusieron los tribunales anteriores, y contra lo que dicta la consciencia moral de los entrerrianos de bien, la sala penal del Superior Tribunal de Justicia de la Provincia determinó que Luis Erro ahora es inocente de robarse la luz de la comuna.

Segun lo informado en el mediodía de hoy martes, para los jueces Claudia Mizawak y Daniel Carubia está bien que un funcionario público abuse de su poder para hacerse suministrar energía eléctrica para un acto político particular, mientras que el Dr. Miguel A. Giorgio, como corresponde, coincidió con lo que establece la ley vigente.

Esto ya era sabido en los corredores judiciales y políticos desde que el propio presidente del Superior, Emilio Castrillón, dijo públicamente que hay delitos que no son tan delitos, citando el de Erro, y adelantando así la intención de la Justicia entrerriana de mantener impune al multiprocesado exintendente de cara a las próximas elecciones.

Como bien se jactara el propio Erro cuando abusaba de su poder al frente de la Municipalidad de Gualeguay, periodo durante el cual cometió varias irregularidades que la Justicia también mantiene impunes, en la Justicia entrerriana, "la mitad de la biblioteca jurídica puede decir una cosa, pero la otra mitad puede decir todo lo contrario".

Parece que este concepto es compartido por Mizawak y Carubia al disponer su exoneración, ya que en la valoración del caso prefirieron pervertir las leyes para desfigurar el delito y las pruebas en lugar de aplicar la ley e impartir justicia.

Lo cierto es que la Justicia de Castrillón hizo lugar a las impugnaciones extraordinarias realizadas por la defensa de Luis Erro y Alfredo Dellagiustna, entendiendo "que se constató una arbitraria valoración de la prueba en la que las sentencias fundaron las condenas". 

De este modo, a poco de cumplirse una década del delito en cuestión, la Sala Penal Nº 1 de Procedimientos Constitucionales y Penal contradijo alevosamente lo dispuesto por los jueces que hasta ahora terciaron en esta causa, tanto de Gualeguay como de Paraná, y Dellagiustina y Erro quedaron absueltos de culpa y cargo del delito de peculado.

Cabe recordar que Erro y Dellagiustina, intendente y secretario, fueron culpados  de peculado por solicitar el servicio de energía eléctrica, exclusivo para la Municipalidad, y consumirla a nombre de la misma, en un local partidario del Frente para la Victoria.

Entre las excusas expuestas por Mizawak, consentidas por Carubia, se menciona una "reprochable parcializacion de la prueba", y una "inexplicable falta de valoración de las defensas materiales de los imputados y de las pruebas que corroboraban la versión exculpatoria que brindaron".

En otras palabras, Mizawak, curiosamente en contra de lo entendido por los jueces que actuaron anteriormente, desprecia las pruebas que ponen en evidencia a los culpables, y pone en valor aquellas que los exonera.

Finalmente, Mizawak concluyó, inconcebiblemente, que "no se acreditó que Erro y Dellagiustina hayan quebrantado los deberes institucionales que les imponían sus cargos, por lo que no se verificaron los elementos del tipo penal de peculado".

De este modo, luego de diez años de idas, venidas y cajoneadas, con el costo económico que eso representó para la Provincia, la Justicia entrerriana demostró una vez más que la impunidad está al servicio del poder político, más aún si hay elecciones.

Norman Robson para Gualeguay21