Desde hace un par de meses, la Cooperadora del Hospital San Antonio se encuentra abocada a la instalación de un sistema de climatización de última generación, una puesta en valor del nosocomio a la altura de aquellas que tienen lugar en los más modernos centros de salud del país.

Con fondos del Legado Vasallo, y otros producto de cuotas, rifas y eventos, u obtenidos de donaciones de vecinos de nuestra ciudad, la Cooperadora ha invertido en un moderno sistema de calefacción central, para frío y calor, que funciona a gas o electricidad, erogación que ya alcanza, entre equipos y tareas varias, una cifra varias veces millonaria.

Lo más significativo de este nuevo sistema son sus renovadores de oxígeno, un mecanismo por el cual se logra mantener un estricto aislamiento hermético de los ambientes sanitarios para garantizar la ausencia de las tan peligrosas bacterias intrahospitalarias.

Este sistema ya está implementado en Pediatría, y próximamente lo estará en Clínica Medica, mientras que luego seguirán Maternidad, Ginecología, Cirugía y las demás áreas. Estas obras, lamentablemente, provocan hoy trastornos temporales en el servicio de Clínica, pero está previsto que las mismas estén terminadas para fines de este año o inicios del próximo, y así continuar con las áreas siguientes.

Una vez completada cada fase de instalación, la Cooperadora se viene abocando a la implementación de estrictos protocolos de operación y mantenimiento, los cuales son fundamentales para el correcto funcionamiento del sistema, el cual, también, recibe controles técnicos mensuales de parte del proveedor de los equipos.

Foto: Kikí Berisso, presidenta de la Cooperadora del Hospital San Antonio (El Debate Pregón)

Además de esta importante inversión en la climatización sanitaria de las diferentes salas, en los últimos años, la Cooperadora, por si sola, ha concretado obras que significaron una millonaria puesta en valor del hospital, y que han redundado en una significativa mejora de calidad en su servicio de salud pública.

Entre lo más relevante, se pueden señalar la ampliación y mejora del pabellón de Pediatría, incluido el sector de Neonatología, la ampliación de la lavandería y la renovación a nuevo de todo el equipamiento, una nueva guardería para ambulancias, la pavimentación del acceso, las reformas en las oficinas administrativas, la refuncionalización del Geriátrico, las reformas en la cocina para una mayor comodidad y operatividad, la renovación del alambrado perimetral para mayor seguridad, y una sala-taller en Salud Mental.

Por último, corresponde destacar que, junto a los miembros de la incansable Cooperadora, liderada por María Cristina Vieyra de Berisso, más conocida como Kikí, también ha trabajado y trabaja intensamente una subcomisión técnica, la cual está conformada por el MMO Gustavo Lazo, el electricista Julio Hereñú, el especialista en termodinámica Ceferino Gómez, el carpintero Alfredo Niz, Horacio Razzetto, Fabián Echeverry, y Walter Benedetti, entre otros.

Como se puede apreciar, el faraónico aporte de la Cooperadora, gracias al Legado Vasallo y al esfuerzo de la comunidad, permite poner al Hospital San Antonio, principal efector de salud pública de la ciudad, a la altura de cualquier nosocomio de la provincia y del país.

Gualeguay21