La semana pasada, hubo novedades en dos de las tantas causas penales que comprometen por corrupción al ex-intendente Luis Erro: prescindieron de apelar la exoneración en la causa del medidor y confirmaron su procesamiento  en la causa de los cheques. Vista la política judicial vigente, esta última, seguramente, y de alguna manera, terminará, también, con su absolución.

Por un lado, contra lo que establece la ley, la Sala N° 1 de Procedimientos Constitucionales y Penal del Superior Tribunal de Justicia cerró la causa del medidor, en la cual el ex intendente Luis Erro había sido acusado en 2009, luego justamente condenado en 2016, y, finalmente, arbitrariamente absuelto en marzo de este año.

Contra esta última sentencia, la Procuradora Adjunta y Fiscal Anticorrupción, la Dra. Cecilia Goyeneche, presentó un recurso extraordinario con el fin de que el fallo fuera revisado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, pero, nuevamente, a través de una resolución, la Sala Penal del STJ le denegó el recurso, señalando que no cumple con los requisitos básicos para llegar a esa instancia.

De este modo, los vocales Miguel Ángel Giorgio, Claudio Mizawak y Daniel Omar Carubia sellaron la impunidad de Erro en el robo de energía a la ciudad perpetrado en la campaña de 2009, en un edificio propiedad de su familia.

Por otro lado, la Cámara de Casación Penal rechazó el sobreseimiento dispuesto por el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Concepción del Uruguay en septiembre de 2017 y ordenó, por segunda vez, el procesamiento del ex-intendente Erro, en la causa de los cheques de Tesorería, iniciada en febrero 2010, y su elevación a juicio.

Cabe recordar que, según la pericia contable realizada, en diciembre de 2009, Luis Erro, como Intendente de la ciudad, y Raulo Morán, su primo y secretario, en el marco de los carnavales a celebrarse en enero y febrero de 2010, se quedaron con cheques y efectivo por un total de 75.010 pesos. Los mismos los habían recibido en mano de los mayoristas DaDalt y Denardi, y de Orlando Caraccini.

Al no ingresar esos valores a la Tesorería municipal, y disponer de ellos arbitrariamente, incluso canjeando los cheques por efectivo, los funcionarios Erro y Morán violaron todas las disposiciones vigentes respecto del manejo del dinero público.

Pero lo más grave fue que, recién cuando el hecho comenzó a hacerse público, días antes de las fiestas, Erro y Morán reintegraron el efectivo, y recién cuando el responsable de Tesorería, quien es responsable ante la sociedad de los fondos públicos, hizo la denuncia penal del hecho, devolvieron el valor equivalente a los cheques sustraídos.

Ante la evidente comisión de un delito contra el Estado Municipal, los autores del hecho fueron procesados en 2013, pero en marzo de 2014, el Tribunal uruguayo, a pesar de las pruebas, revocó el procesamiento de los funcionarios por falta de méritos, y ordenó al Juzgado gualeyo recabar más pruebas.

Frente a esa resolución, Gualeguay ordenó de inmediato una pericia contable sobre lo ocurrido con aquellos valores, la cual estuvo lista en octubre de 2016 demostrando sin lugar a dudas la comisión del hecho denunciado y motivando un nuevo procesamiento de Erro y Morán, pero, a pesar de esa nueva prueba, Concepción del Uruguay la desconoció, y resolvió la absolución de los procesados.

Por último, cabe destacar que, con aquella resolución, por quinta vez, los Jueces de Concepción del Uruguay favorecieron a Erro, ya que, a la causa del medidor, primero la anuló y luego dictó la falta de mérito, y siempre el Superior Tribunal no solo le dio la derecha a lo actuado en Gualeguay, sino que, incluso, le ordenó atenerse a derecho, mientras que, en la causa del Correo, dictó la falta de mérito.

Igualmente, más allá de esta resolución, el Superior Tribunal de Justicia, en manos del Dr. Emilio Castrillón, encontrará la forma de absolver, en última instancia, a su amigo y multiprocesado ex intendente de Gualeguay.

Gualeguay21