Dentro de nuestra población pobre, hay un grupo que les es casi imposible salir de la pobreza, incluso en períodos de crecimiento económico, condenando, así, a sus futuras generaciones. Esta franja se llama pobreza crónica y CIPPEC, PNUD, ODSA y CEDLAS expusieron sus índices en una plataforma que expone la realidad de Gualeguay y la provincia.

Esta semana se conoció una plataforma digital desarrollada en conjunto por el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, y el Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata.

El objetivo de esta plataforma es permitir analizar la pobreza crónica en cada provincia y departamento, lo cual resulta necesario, sino imprescindible, para el diseño y la implementación de políticas públicas locales que permitan atender este flagelo.

Por ejemplo, en la determinación de la pobreza crónica se contemplan la cantidad de personas según edad por hogar, la cual es, en promedio, de 6.1 personas y 2.5 niños menores de 12, mientras que los hogares no vulnerables se conforman por menos de 2 y apenas 0.3. De la misma manera, resulta que la mitad tiene menos de 15 años, y un cuarto más entre 16 y 26 años.

Otra de las realidades que surge de este mapeo es que 9 de cada 10 mujeres en situación de pobreza crónica participan del mercado laboral, mientras que aquellas en situación no vulnerable participan menos de la mitad, a la vez que el salario horario de una persona en situación de pobreza crónica es un tercio del de aquella en situación no vulnerable.

Estos factores, más los limitados accesos a las cloacas, a la educación y a la salud, determinan la realidad de la pobreza crónica en nuestro país.

Según los datos que surgen de esta plataforma, en Entre Ríos, con 1.2 millones de habitantes, hay un pobreza crónica de 12.11 por ciento, la cual es considerada alta. En Gualeguay, con 51.425 habitantes y 87.17 por ciento de población urbana, tenemos 12.71 por ciento de población en situación de pobreza crónica.

Mientras tanto, Gualeguaychú, con 108.594 habitantes y un 89 por ciento de población urbana, apenas tiene un 7.88 por ciento de pobreza crónica, y Victoria, con 35.297 habitantes y 85.60 por ciento urbano, alcanza el 13.27 por ciento.

Respecto de las viviendas, en Gualeguay, un 11.68 por ciento son deficitarias, debajo del 12.66 de la provincia, y del 16.82 de Victoria, pero muy por arriba del 8.12 de Gualeguaychú. Coherente con estos índices son los porcentajes de hacinamiento crítico, 3.97 por ciento en Gualeguay, 3.84 en la provincia, 4.06 en Victoria y 2.62 en Gualeguaychú. Lo mismo ocurre con las viviendas sin cloacas: 24.40 por ciento en Gualeguay, 30.18 en Entre Ríos, 49.82 en Victoria y 21.71 en Gualeguaychú.

En lo que respecta a educación, la plataforma advierte que, en Gualeguay, en un 56.71 por ciento de los hogares, el jefe apenas completó la primaria, guarismo que en la provincia desciende a 52.19, a 51.41 en Gualeguaychú y a 53.90 en Victoria. De igual modo, señala que hay un 7.79 por ciento de niños que no van a la escuela, superior al 6.92 de la provincia, al 5.20 de Gualeguaychú, e, incluso, al 7.20 de Victoria.

Por último, esta herramienta apunta que, en Gualeguay, el 37.92 por ciento de la población no tiene obra social, coherente con el 37.18 de la provincia, pero superior al 35.87 de Gualeguaychú e inferior al 39.06 de Victoria.

De este modo, de los números presentados se concluye que la pobreza crónica de Gualeguay es alta, aunque por debajo de la.media provincial, pero mucho más que en Gualeguaychú y algo menos que en Victoria, notándose un déficit importante en el aspecto educativo.

Norman Robson para Gualeguay21