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En todos lados, la inseguridad está al orden del día, pero, a pesar de eso, la Policía de Entre Ríos destaca a cadetes desprotegidos a mantener el orden y prevenir el delito, poniendo en riesgo tanto la integridad de quienes deben proteger, como la de los mismos estudiantes. A Gualeguay llegan para sumarse al operativo de seguridad por los carnavales.

El pasado sábado por la noche, fuera del Corsódromo local, se pudo apreciar la presencia de jóvenes cadetes, recorriendo, solos o en pareja, distintos sectores, pero desprovistos de cualquier elemento disuasivo que les permitiera actuar frente a algún acto de violencia. Según se pudo saber más tarde, se trataba de cadetes, de ambos sexos, de una escuela de policías de Rosario del Tala y de Villaguay, llegados a Gualeguay para sumarse al operativo de seguridad.

El hecho de que jóvenes, en pleno proceso de formación para ser policías, sean incorporados prematuramente al servicio, para formar parte de un operativo de seguridad, totalmente desprotegidos, resulta descabellado y aberrante. ¿Qué capacitación recibieron ya para disuadir o contener un brote de violencia sin armas de algún tipo? ¿Cómo se espera que se defiendan ante la agresión de terceros?

La falta de respuestas a éstas preguntas lleva a pensar que se trata de una medida por lo menos imprudente e irresponsable, que no solo expone a los propios jóvenes a resultar heridos, y hasta muertos, sino que, al mismo tiempo, desprotege a los ciudadanos que deberían estar siendo protegidos por verdaderos funcionarios de la fuerza.

Si bien, en principio, no se pudo conocer  el sentido de esta incomprensible medida, sí se pudo saber que el año pasado, la Municipalidad local contrató 60 adicionales policiales para los sábados de corso, pero éste año solo contrató 50, a la ves que se pudo saber que el servicio de estos inexpertos jóvenes no se le cobraría.

Ahora bien, sea que el controvertido negocio policial de los adicionales incluya o no a éstos cadetes, significa una imprudencia, de inimaginables proporciones, que a jóvenes, sin preparación ni equipamiento apropiado, se le encomienden tareas de riesgo como lo es un evento que convoca a miles y miles de personas.

Gualeguay21