En la tarde de ayer lunes, el Intendente Federico Bogdan reunió a su Comité de Crisis para comunicarle que era una decisión tomada a nivel provincial la rehabilitación de actividades en la ciudad a partir de hoy martes. La medida le permite a la Gestión Bogdan blanquear el descontrol vigente desde el inicio, a la vez que desperdicia el sacrificio realizado.

Según se desprende de la realidad que se ha podido apreciar en la vía pública desde el pasado 20 de marzo, el Gobierno local nunca tuvo la voluntad, ni la capacidad, ni la autoridad, de hacer cumplir el DNU presidencial, sino que siempre tuvo excusas y, en la intimidad, alentó la desobediencia.

Prueba de esto fueron sus controvertidas medidas con las patentes, por sobre lo dispuesto por el DNU, con el cierre de ingresos, un mes tarde, y con los barbijos, sin nadie que la haga cumplir.

En otras palabras, la Gestión Bogdan nunca se interesó ni se molestó por hacer cumplir la Cuarentena, sea por haraganería o por incompetencia, y no veía la hora de poder librarse de ese compromiso, especialmente teniendo en cuenta que no había casos positivos del virus.

En este contexto, el último DNU del Presidente le venía como anillo al dedo, pero el Gobernador Gustavo Bordet, cauto y prudente, prefirió demorar la decisión una semana, y recién ayer le avisó a los intendentes que, por la tarde, firmaría el Decreto correspondiente.

En conocimiento de esto, apurado, Bogdan convocó a reunión esa misma tarde a su Comité de Crisis y le comunicó que por órdenes "de arriba" y en respuesta a "la gran presión que le estaban poniendo los comerciantes", de inmediato entraría en vigencia la liberación de las actividades comerciales, de servicios y de oficios. La noticia ya había comenzado a correr por el pueblo apenas pasado el mediodía.

Vale destacar la rapidez de decisión y aplicación de esta norma, siendo que, en los casos anteriores, Bogdan se tomó hasta una semana para implementar las anteriores luego de dispuestas. Tal fue el apuro en esta decisión que no se esperó el decreto provincial, el cual exige que ciertas acciones sean tomadas antes de proceder al reinicio de las actividades.

A los efectos de comprender el alcance de la decisión tomada, es oportuno repasar lo que ordena el último DNU presidencial y el decreto del Ejecutivo entrerriano.

Qué ordenó el DNU presidencial

A través del Decreto 408/2020 del 26 de abril, el Presidente de la Nación dispuso prorrogar hasta el 10 de mayo el "Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio", a la vez que liberó a los Gobernadores a decidir excepciones a su cumplimiento.

Este decreto establece que, llegado el caso de efectivizarse excepciones, se debe contar con la previa aprobación de la autoridad sanitaria local y, como medida de seguridad, ordena que "se deberá implementar, en forma previa, un protocolo de funcionamiento que dé cumplimiento a las recomendaciones e instrucciones sanitarias y de seguridad, nacionales y locales".

Por último, el DNU establece que no podrán incluirse como excepción el dictado de clases presenciales, ni los eventos públicos y privados, ni los centros comerciales y culturales, ni los cines y teatros, ni los bares y restaurantes, ni los gimnasios y clubes, ni cualquier actividad en espacio público o privado que implique la concurrencia de personas, ni el transporte de pasajeros, ni las actividades turísticas, ni la apertura de parques, plazas o similares.

Qué decretó el Gobernador

En un primero momento, el Gobernador prefirió esperar una semana, pero, ayer lunes, según el decreto 624/2020, dispuso autorizar el desarrollo, en toda la Provincia, de todas las actividades habilitadas en el DNU presidencial 408, con las excepciones ahí detalladas.

Cabe destacar que en el artículo 2 establece que las actividades referidas "deberán ser habilitadas por acto expreso de las autoridades municipales o comunales, las que deberán prever un protocolo de seguridad sanitaria que será comunicado al Comité de Emergencia Sanitaria Provincial, al Ministerio de Producción y Turismo, y al Ministerio de Hacienda y Finanzas.

Consecuencias de la medida

El cumplimiento del Aislamiento Social, o Cuarentena, prácticamente, no se cumplió en Gualeguay, por rebeldía de un lado y por ausencia de autoridad del otro. Tampoco se impuso la aplicación de protocolos en las actividades exceptuadas, ni se realizaron acciones en favor de la adopción de una cultura sanitaria preventiva en la comunidad.

Por esta razón, a mes y medio del DNU, en Gualeguay, la sanidad está librada a la voluntad de los ciudadanos y de quienes llevan adelante las actividades, entre quienes algunos cumplen, otros más o menos, otros menos que más, y otros nada, con el riesgo sanitario que significa que unos cumplan y otros no.

Por otro lado, el hecho de liberar las actividades en este momento puede significar el desperdicio de todo el sacrificio realizado por los gualeyos estas siete semanas, y de todo el esfuerzo económico dedicado a preservar la salud.

Por lo tanto, esta liberación de actividades en Gualeguay, planificada desde Nación y Provincia para ciudades bajo control, por más que no haya habido contagios, significa un serio riesgo y un lamentable desperdicio.

Por último, consultados algunos referentes, todos coincidieron en que, antes de proceder a la liberación de actividades, se debería protocolizar debidamente a todas las actividades. 

Igualmente, en las próximas semanas se sabrá si ésta medida ha sido oportuna y correcta, o no. Si no se tienen nuevos casos positivos, será mérito del Intendente Bogdan, pero si surgen contagiados, ello será su exclusiva culpa.

Norman Robson para Gualeguay21