Desde hace un par de meses, fundamentalistas de todo el mundo, por motivos que podrían ser políticos, se levantaron en contra de las redes 5G, culpándolas de propagar el coronavirus y de provocar el cáncer. Gualeguay no quiso quedar afuera de esta movida, y reaccionó ante la inminente instalación de una antena  de este tipo en el Club Yaguarí.

Como siempre ocurre en este tipo de manifestaciones contra fantásticas confabulaciones de apocalípticas consecuencias, las redes sociales se colmaron de declaraciones infundadas que no hicieron más que alimentar la incertidumbre de la sociedad.

Como si esto fuera poco, desde el gobierno local no han sabido responder a esta movida con información cierta, tanto en el aspecto técnico como en el jurídico de la cuestion, facilitando el desconcierto y la ignorancia.

Entre todo este maquiavélico espectáculo, donde está en juego el propio desarrollo tecnológico de la comunidad gualeya, nadie parece capaz de googlear el tema y acceder a información cierta provista por entidades de prestigio, como la Organización Mundial de la Salud, asociaciones médicas y entes de control del mundo entero.

Por ejemplo, a partir de googlear sobre el tema se pudo saber lo siguiente:

1. Que en la Argentina, históricamente, los proveedores de los servicios de telecomunicaciones siempre han tenido problemas al momento de instalar sus antenas. La llegada del 5G solo reabre el debate sobre la electrosensibilidad, un síndrome sin base científica.

2. Que todas las frecuencias que utiliza 5G son microondas, de baja energía y no ionizantes. Esto significa que no pueden alterar la estructura de un átomo, tal como los rayos X y los rayos gamma.

3. Que la Organización Mundial de la Salud, en cuestiones sobre el impacto de la tecnología inalámbrica en la salud, se rige por lo que dicta la ICNIRP, la Comisión Internacional de Protección de Radiación no Ionizante, un organismo internacional independiente dedicado a proteger la salud de todo tipo de señales electromagnéticas.

4. Que la ICNIRP sigue muy de cerca diversas investigaciones que se realizan en el mundo sobre el impacto de la red 5G, y, en función de ellas, actualizó sus directrices por primera vez en dos décadas, concluyendo que los niveles de radiación del 5G están muy por debajo del máximo, y que es una tecnología segura.

5. Que desde la OMS y la ICNIRP aseguran que la tecnología 5G no causa covid-19, ni tiene ningún efecto sobre el proceso de la enfermedad o los resultados de salud de las personas infectadas.

6. Que el Ente Nacional de Comunicaciones, ENACOM, de Argentina, junto con la OMS y otras organizaciones, desmintió que la epidemia del coronavirus se haya originado a partir de miles de antenas 5G instaladas por el gobierno chino en su país a modo de prueba.

7. Que desde el Comité Científico Asesor para Radiofrecuencias y Salud (CCARS) de España, en base a pruebas científicas de organismos acreditados, aseguran que el sistema 5G es inocuo. "Hay que acabar con las teorías de la conspiración en torno al 5G. La realidad es que la exposición a las ondas electromagnéticas no supone ningún riesgo", afirman desde el mismo.

8. Que desde la Asociación Argentina de Oncología Clínica también asegura que esta tecnología no es cancerígena, y rescatan publicaciones del New England Journal of Medicine, que en dos estudios sobre este sistema se registró una pequeña alerta con respecto a la radiofrecuencia y los tumores cerebral y testicular, pero que no es evidencia suficiente y se refiere al uso de los equipos, no por la presencia de las antenas.

9. Que desde instituciones especializadas explican que, si bien las ondas electromagnéticas son consideradas dentro del Grupo 2B de los posibles cancerígenos, eso significa que no se demuestra ni excluye por completo el riesgo carcinógeno, al igual que los pickles, encurtidos, el aloe vera y la iluminación fluorescente, o como tomar mate, que estuvo durante años en ese grupo.

10. Que desde prestigiosos medios periodísticos europeos conectan la creciente cantidad de grupos fundamentalistas que se oponen al despliegue de las redes 5G con la política de Donald Trump y su guerra comercial contra China y Huawei, afirmando que las empresas tecnológicas chinas hacen espionaje y roban datos, y que la OMS está asociada a ellos.

Cómo funciona la red 5G

Al igual que con las tecnologías celulares anteriores, como las redes 2G, 3G y 4G, las redes 5G dependen de señales transmitidas desde las antenas a los dispositivos mediante ondas de radio que se encuentran en una determinada parte del espectro electromagnético.

En el caso de las 5G, las ondas de frecuencia son más altas que las anteriores, lo que facilita que accedan más dispositivos al mismo tiempo y a velocidades más rápidas. Pero estas ondas alcanzan distancias más cortas, razón por la cual se requiere una mayor densidad de antenas.

De este modo, la red 5G significa un importante salto de calidad en las comunicaciones inalámbricas de voz y datos frente a la masificación del uso de los teléfonos celulares.

Gualeguay21