Semanas atrás, Aldo Díaz, un reconocido dirigente local, fue detenido por violencia de género, denunciado por una ex pareja. Como la Justicia ha demostrado no medir con la misma vara a hombres y mujeres, Gualeguay21 llevó adelante su propia investigación con el objeto de develar verdades, desnudar fantasías y exponer sospechas.

A partir de la denuncia, y planteadas las dudas que resultan de ésta, Gualeguay21 indagó tanto en la historia social de la pareja involucrada, a los ojos de conocidos, como en el origen de la denuncia y en sus supuestas connotaciones políticas, buscando despejar la paja del trigo, y descifrar cuáles pueden ser realmente los hechos.

Una historia de amor

Según lo averiguado entre quienes los conocían, Marcia Pérez y Aldo Díaz mantuvieron una relación amorosa durante dos años, compartiendo deportes, viajes, cenas y otros momentos, de los cuales también fue parte el pequeño hijo de Pérez.

Así lo testimonian familiares de ambas partes, amistades, compañeros y conocidos, cuyos detalles e imágenes pudieron verse en las redes sociales. Viajes de Pérez y Díaz juntos a un congreso en Córdoba con una sobrina de ella, a Victoria con una hermana de crianza de ella, a Quilmes con el padre de ella, a Concepción del Uruguay y a Pehuencó en familia con todas las hermanas de ella en una motorhome, y al hipódromo de San Isidro, solos. Incluso hay quienes recordaron un viaje a Rosario del Tala, oportunidad en que se rompió el auto de Díaz y unos tíos de ella los fueron a buscar.

De igual modo, muchos recordaron verlos entre Los Carachos, en un desfile tradicionalista, cenando en La Armonía, y en Liebre de Marzo viendo una obra, al igual que otros recordaron que ambos pusieron una verdulería, después de que ella se quedara sin trabajo, cuando falleció el Dr. Gariboti. Ella la atendía y él viajaba al Mercado Central a comprar verduras.

Finalmente, según las diferentes versiones, desde fines del año pasado, o principios de éste, y por las reiteradas discusiones, cada vez más frecuentes, la pareja habría comenzado a distanciarse, rompiendo y volviendo algunas veces, hasta que, a mediados de junio, Díaz comenzó una relación con otra mujer, la cual hizo pública en las redes días antes de ser detenido.

Igualmente, según confesaron allegados y comerciantes, hasta último momento, y aunque estuvieran distanciados, Díaz nunca abandonó económicamente a Pérez, sino que la siguió ayudando hasta días antes de ser detenido.

La denuncia de Pérez

Según obra en la denuncia, desde marzo de 2018, hasta marzo de 2020, la denunciante habría mantenido con Díaz una relación de pareja, en la cual, desde el tercer mes, ella fue víctima de violencia, siendo controlada y sometida física y sicológicamente, aprovechándose el denunciado de su condición de mujer.

En ese sentido, dice la denuncia que Díaz habría obligado a Pérez a dejar sus trabajos en UATRE, en el consultorio del fallecido Dr. Hermógenes Garibotti, y en la casa de la familia Acuña, todo para hacer que ella dependa económicamente de él, a la vez que la habría obligado a alejarse de otras amistades, y a borrarse tatuajes de relaciones anteriores.

De igual modo, la denuncia de Pérez involucra la política local comprometiendo a terceros, ya que señaló que Díaz la sometió durante estos años bajo la amenaza de que, si ella lo denunciaba, nadie iba a hacer nada, ya que todos estaban puestos por Vittulo (ex dirigente justicialista, cercano a Díaz), y que hablaría con Martín Müller (ex candidato a Intendente, ex director de escuelas y actual Presidente del Concejo General de Educación), para que no le expidieran su título (ciencias políticas), y para que no le den trabajo.

Ahora bien, en lo que a violencia física se refiere, en la denuncia de Pérez se acusa a Díaz de haberla obligado físicamente a ingerir pastillas mientras le decía que estaba loca, para luego abandonarla encerrada e incomunicada, así como también lo acusa de haber ido a su casa, una vez, después de una discusión por teléfono, y tener "relaciones sexuales de manera violenta", cosa que ella no había consentido.

Finalmente, Pérez también acusa a Díaz de, terminada la relación, aparecerse en su casa, accederla carnalmente contra su voluntad, y quedarse allí viviendo diez días, hasta que dictaron la cuarentena.

Por último, Pérez alega en su denuncia que, como consecuencia de la violencia sicológica ejercida por Díaz con mensajes telefónicos, y videos obscenos con él como protagonista, Pérez se intoxicó dos veces con psicofármacos.

El expediente

Al abrir la causa, el fiscal Jorge Gutiérrez tituló la carátula como "Díaz Aldo Alejandro s/violencia de género coacciones", a la vez que calificó el hecho como "lesiones graves agravadas por mediar violencia de género, relación de pareja anterior, abuso sexual agravado por acceso carnal reiterado y por mediar violencia de género, amenazas reiteradas, violación de domicilio, suministro de material estupefaciente, todo en concurso material entre sí".

En función del tenor de la denuncia, y de  la calificación del hecho, y aunque no hubieran pruebas definitorias, el Juez de Garantías en turno, Dr. Sebastián Elal, ordenó su prisión preventiva, a cumplirse, con acuerdo de Pérez en que la cumpliera de forma domiciliaria.

Una vez vencido el plazo, la Jueza de Garantías en turno, Dra. Alejandra Gómez, renovó la prisión preventiva hasta tanto se completen los testimonios, y permitió su salida laboral.

Declaraciones de la querella

En declaraciones a Radio Gualeguay, Sebastián Leites, abogado querellante de la parte denunciante, compartió con el público el tenor de la denuncia de Pérez, a la vez que detalló que se aportó a la Justicia los nombres de quienes sabían de su situación, y su teléfono celular, con todos los mensajes, audios, fotos y videos que había en el mismo.

Por otro lado, Leites se manifestó muy conforme con el proceder de la Fiscalía, y, consultado por Jorge Barroetaveña sobre la prisión de Díaz, consideró justo que siga con prisión preventiva domiciliaria, ya que entiende que hay muchas pruebas y testimonios pendientes y Díaz es un personaje público con muchas influencias.

Pruebas

Más allá de las declaraciones del abogado querellante, tanto una parte como la otra se encuentran dedicadas a conseguir más testimonios, ya que los mensajes y archivos de los celulares no demostrarían la violencia denunciada, ni lo harían los primeros testimonios, incluidos el de una médica y algunos familiares.

Por otro lado, según se pudo saber, sí habría existido un intercambio de imágenes íntimas, tanto de Díaz como de Pérez, al igual que un video de ambos. Tomas éstas realizadas en el estricto marco de una relación madura, gustosa de esas cosas.

Igualmente, más allá del contenido erótico privado de esas imágenes, las mismas no habrían trascendido su intimidad, a la vez que no reflejarían ningún tipo de violencia, ni llevarían a sospechar que la hubiera.

Imprecisiones

La denuncia de Pérez, luego de realizadas algunas verificaciones, tiene algunas imprecisiones.

Por ejemplo, cuando Pérez dice que Díaz la obligó a dejar su trabajo en el consultorio del Dr. Garibotti y en UATRE, de acuerdo a las averiguaciones realizadas, su salida fue luego de la muerte del médico y a través de una demanda resuelta en la Delegación de Trabajo, mientras que su trabajo en la gremial rural se limitó a una suplencia.

Del mismo modo, sus versiones sobre los tatuajes y sobre el suministro de pastillas, no coincidirían con las versiones de quienes participaron o intervinieron en esos hechos.

El perfil de uno y de la otra

Por el lado de las ex parejas de Díaz, según lo averiguado, ninguna habría tenido conflictos violentos con él, y solo con la primera tuvo momentos de enfrentamiento al separarse, pero nada violento como lo denunciado. Ninguna de éstas, ni ninguna novia ocasional, reconocería haber sufrido abusos de parte del denunciado.

Por el otro lado, la ex pareja de Pérez, Cristián Cejas, un policía en actividad en Gualeguaychú, también fue denunciado por ella al romper la relación, pero todo fue resuelto a partir de un acuerdo económico.

El ex como testigo

En el marco de la causa, el ex de Pérez ofreció su testimonio reconociendo que ella le había contado, por mensajes y audios, todo lo que estaba atravesando y sufriendo, pero que los mismos fueron borrados porque no quería que se enterara su actual pareja.

Cabe señalar que este hombre, un funcionario policial en actividad, a pesar de la gravedad de los hechos que le denunció su ex, y del supuesto peligro que corría, al no realizar la denuncia correspondiente cometió una falta grave a sus deberes de funcionario policial. La razón expuesta por el hombre fue que entendió que se trataba de su vida privada.

El testimonio de la multisectorial 

Desde el grupo multisectorial de mujeres, la Sra. Silvia Da Roz, autodenominada referente del grupo, señaló en su testimonio que entre mayo y julio del año pasado habían recibido unos mensajes de Pérez en las redes, donde, entre otras cosas, advertía que estaba por realizar una denuncia contra una persona de poder, que la amenazaba con que nadie la iba a escuchar, y que iba a ser peor para ella, razón por la cual quería saber si alguien la podía asesorar.

A pesar del tenor de lo expuesto en esos mensajes, y de ser invitada a reunirse con las referentes del grupo, Da Roz aseguró que Pérez nunca se reunió con ellas para poder ayudarla con el problema que atravesaba.

Cabe señalar que esta multisectorial de mujeres no es una asociación civil en el marco de la ley, sino que se trata de un grupo de señoras y señoritas que, sin ninguna responsabilidad jurídica, y con total impunidad, se ocupa de hacer públicos sus juicios y prejuicios sobre cualquier hombre señalado por alguna mujer.

En esos casos, al igual que en este, estas mujeres, sin pruebas de algún tipo, sin esperar proceso judicial alguno, y solo fundadas en sus ánimos particulares originados en sus propias historias con el sexo opuesto, toman la calle y las redes sociales para escrachar hombres acusados o no.

La cuestión política

Cabe recordar que Díaz, aparte de dirigente sindical, es un dirigente político del Partido Justicialista, históricamente alineado con Vittulo, y que apoyó a Justet en la última interna de 2019. En este protagonismo, siempre estuvo enfrentado con el ex intendente Luis Erro, y con todo su entorno.

A partir de la innecesaria inclusión de Vittulo y Müller, dirigentes del Partido Justicialista, en la denuncia, señalándolos como funcionales a un hipotético abuso de Díaz sobre Pérez, la sombra de la política invadió el caso.

Del mismo modo, la activa participación de militantes del sector interno del PJ que dirige Erro, tanto motorizando la condena social de Díaz desde las redes, como convocando testigos contra el dirigente, confirmarían, por lo menos, un aprovechamiento político del hecho.

Por otro lado, la forma en que la denuncia llega a la fiscalía de la Dra. María Delia Ramírez Carponi, la forma en que, después, pasa al fiscal Gutiérrez, y la forma en que llega la denuncia a los medios para ser difundida, podrían llevar a la sospecha sobre cierta instigación del sector político, lo cual coincide con los comentarios que se escuchan en distintos ámbitos.

Conclusión

Al cabo de repasar todo lo averiguado y expuesto, quedan a la vista verdades, fantasías y sospechas sobre la denuncia de Pérez contra Díaz por abusos durante casi todo lo que duró su relación amorosa: 2 años.

A partir de esto, el lector puede acceder a algo de la realidad sobre los hechos ocurridos, a la vez que podrá evaluar cualquier información sobre el mismo.

Norman Robson para Gualeguay21