A pesar de haberse detectado solo tres casos en Gualeguay en estos últimos días, rever cómo surgieron los casos, y revisar las estadísticas de la ciudad comparadas con el resto de la provincia, desnuda algunas curiosidades que despiertan un par de dudas, las cuales, por más que las autoridades tratan, no pueden explicar. Esas dudas son las que desvelan hoy a los gualeyos.

Por ejemplo, entre las curiosidades mencionadas está el hecho de que ninguno de los últimos tres casos tuvo contacto entre sí, mientras que de uno se desconoce el nexo epidemiológico. Esto resulta curioso a partir de que se trata de una ciudad sin circulación comunitaria, en la cual los casos que surgen, en general, y tal cual nos demuestran las estadísticas, están vinculados a casos anteriores.

Por otro lado, también despierta curiosidad que dos los tres casos se supieran por casualidad, ya que uno, el primero de los últimos tres, se realizó el estudio por iniciativa propia en un laboratorio privado, y al otro, el de la joven detectada anteayer, a ésta se lo realizaron para cumplir con un protocolo de viaje a Buenos Aires.

Por último, también genera curiosidad, aunque así lo indique el protocolo, que a los once trabajadores de la salud, aislados por haber estado en contacto con la joven contagiada durante días en Pediatría, no se les realice el estudio hasta tanto manifiesten síntomas compatibles.

Estas curiosidades, aunque la ciudad recién tenga solo tres casos nuevos, y frente al descontrol imperante, ya innegable, lleva a la comunidad a preguntarse si se está procediendo correctamente frente a los casos sospechosos que surgen, si es correcta la definición como tal, si las pautas recibidas desde Salud están siendo bien interpretadas o, directamente, si no se estarán equivocando en algo.

Ésto último lleva a la gente a preguntarse si las autoridades epidemiológica y sanitaria de nuestra ciudad están dispuestas a revisar su política actual o, simplemente, si cumplen con la misma sin interés alguno en si funcionan bien o mal. Éstas cuestiones son el origen de la intranquilidad presente.

Por todo esto, sería interesante, y beneficioso para Gualeguay que las autoridades aborden íntimamente todo esto, lo clarifiquen si es que ya no lo han hecho, y que, luego, blanqueen la situación ante la comunidad, desde el llano y de modo entendible, de modo de llevarle a los gualeyos la tranquilidad de conocer cuál es realmente la situación, porque hay algo que no les cierra.

Norman Robson para Gualeguay21