Se dice que un territorio tiene circulación comunitaria de un virus determinado cuando los casos que van apareciendo dejan de tener un nexo epidemiológico asociado a otro, local o importado, sino que se desconocen el cómo y cuándo se contagiaron. Cuando se pierde ese nexo epidemiológico se determina que ya hay circulación comunitaria. Consideraciones.

De acuerdo a esto, para que en una ciudad circule comunitariamente un virus, se lo debe haber permitido ingresar, y, luego, se debe haber permitido que se propague entre los vecinos, al punto de que los casos que van surgiendo no tienen un vínculo de viaje a ningún lado, ni de contacto con otros casos conocidos, sino que resulta de la mera convivencia.

Por lo tanto, cuando la cantidad de casos positivos sin un nexo cierto crece respecto de la cantidad con nexo identificado, se presume que existe la circulación comunitaria del virus, y que el contagio se naturaliza.

Consideraciones

Ahora bien, el problema surge cuando la información epidemiológica depende del criterio y de las presunciones de quienes la proveen. Por ejemplo, la cantidad de resultados positivos depende directamente del criterio que se aplique en la toma de muestras para estudio, mientras que el nexo epidemiológico responde a una presunción de quien lo investiga en base a las declaraciones del contagiado.

De este modo, la información sobre la realidad epidemiológica obedece más al ánimo de los responsables que a alguna ciencia exacta, y solo un volumen importante de estudios puede reducir la incidencia del criterio y la presunción de quienes informan. A partir de eso, la circulación comunitaria solo puede conocerse a ciencia cierta cuando se realicen suficientes estudios, pudiéndose así descartar cualquier tipo de manipulación involuntaria.

Por último, vale resaltar que el desconocimiento sobre la realidad epidemiológica no solo dificulta cualquier toma de decisiones particular, privada o pública, sino que, también, impide cualquier previsión, ya que el problema, en su justa dimensión, queda oculto de la sociedad.

Norman Robson para Gualeguay21