Días pasados ingresó a la guardia del Hospital San Antonio un bebé de meses con un golpe en el cráneo, pero, al ser revisado, los profesionales se encontraron con signos que podrían corresponder a un maltrato físico de la criatura. Éstas señales dispararon el protocolo de maltrato infantil y las profesionales intervinientes participaron de la sospecha a la Policía, ésta a la Justicia, y esta al Copnaf. El bebé quedó internado en observación.

Según se pudo saber, el bebé, que aún no cumple el año, llegó a la guardia del nosocomio local en brazos de sus padres, quienes alegaron que la criatura se había caído de la cama y golpeado la cabeza. Al recibirlo las profesionales de guardia, de origen venezolano ambas, ordenaron un examen macroscópico y otros estudios, a partir de los cuales detectaron que el bebé podría haber estado padeciendo lo que se denomina sindrome del niño maltratado y actuaron según lo que establece el protocolo correspondiente.

Frente a esta situación, las profesionales, tal cual lo indica el protocolo, dieron aviso a la Policía local, la cual, de inmediato, dio intervención al fiscal de turno, el Dr. Pablo Benedetti. El fiscal, una vez conocidos en detalle los hechos y los signos, abrió una causa, puso en conocimiento al Juzgado de Familia local y al Copnaf, y, al mismo tiempo, solicitó al Juzgado de Garantías una restricción para que los papás como medida de protección del bebé.

Por otro lado, se pudo saber que, en un primer momento, por la severidad del golpe sufrido, las profesionales evaluaron el traslado de la criatura a un hospital de la capital provincial, pero luego el pequeño fue evolucionando favorablemente y dejó de ser necesaria su derivación, pero siempre se mantuvo en observación.

De este modo, actualmente el bebé sigue internado en observación, fuera de peligro, mientras que la Justicia y el Copnaf están a la espera de resultados que les permitan determinar, a ciencia cierta, si la criatura sufrió o no maltrato infantil.

Gualeguay21