En la tarde de ayer, en una forrajería ubicada en calle Zapata entre Ayacucho y Alberdi, de esta ciudad, a raíz de un accidente laboral, falleció trágicamente el empleado de la misma, Sergio Albornoz, un reconocido bailarín folclórico y padre de familia, muy querido en la comunidad. Tenía 35 años y toda una vida por delante.

Fue en la tarde de ayer, en la forrajeria donde trabajaba. El joven empleado había ingresado, como de costumbre, a las tres y media, y lo vieron por última vez tipo cuatro. Tal vez por el clima pesado, los clientes tardaron en llegar, y recién se comenzaron a amontonar a partir de las cinco y pico de la tarde. Sabiendo de su responsabilidad y buena atención, lo esperaron.

Al lado, hay una carpintería, es del hermano del dueño de la forrajería. Extrañado al ver que los clientes no eran atendidos, y como ya había visto que el joven estaba, el hombre ingresó a buscarlo, a ver qué había pasado. A primera vista, no estaba, pero, al ver la escalera de madera apoyada contra un silo de cascarilla de soja, sospechó lo peor, y subió a revisar.

Dentro del silo, casi lleno, pudo ver entre el producto una mano del joven. Desesperado, intentó sacarlo, pero no pudo, y se dio cuenta de que ya era tarde. Ya hacía un rato que había pasado, así que llamó al 911. La Policía y Bomberos llegaron rápidamente al lugar, y, luego de una ardua tarea, rescataron el cuerpo sin vida del empleado.

Se estima que, al no haber clientes, aprovechó para adelantar tareas del galpón, entre las que estaría limpiar el silo, o revisar el estado del producto. Habría tomado la escalera de madera y subido. Por alguna razón, habría resbalado y caído. El parte policial señala que habría sufrido un paro cardiorespiratorio por asfixia accidental. Interviene en la causa el Fiscal Jorge Gutiérrez.

Gualeguay21