Visto que prosperó en el Senado provincial un proyecto de ley que busca proteger el río Gualeguay prohíbiendo la pesca comercial en todo su curso, y siendo que eso significaría la pérdida total del único sustento económico de pescadores y vecinos de Puerto Ruíz, éstos transmitieron hoy su preocupación a la Intendente Verónica Berisso. Por la tarde, los afectados resolvieron cortar el acceso a ese sector el próximo sábado hasta lograr algún compromiso político de que su situación será atendida.

En la mañana de hoy miércoles, cuatro pescadores, en representación de los afectados por la medida en cuestión, se reunieron con la Intendente Berisso y le explicaron el impacto que tendría la mencionada ley en el sustento de las familias del lugar, las cuales, casi en su totalidad, viven directa o indirectamente de la pesca comercial. Al cabo del extenso encuentro, los pescadores reunidos transmitieron a aquellos que aguardaban afuera el resultado de la reunión.

Según lo expresado por aquellos que participaron, Berisso atendió las explicaciones ofrecidas por los pescadores y comprendió su desesperación ante la posibilidad de que esa ley se sancione. En respuesta, la Intendente recordó que la instancia en la Cámara de Diputados recién tendrá lugar el año próximo, a la vez que les adelantó que no hay mucho que hacer al respecto desde la Municipalidad, salvo impulsar mecanismos que protejan el sustento de las familias del Puerto.

En este sentido, de acuerdo a lo transmitido por los referentes presentes en el.encuentro, la Presidenta Municipal reconoció la necesidad y urgencia de una norma que proteja al río Gualeguay, pero entendió que, por un lado, tal vez no sea éste el momento oportuno, por la crisis sanitaria y económica que atraviesa el mundo, y, por el otro, que la misma debe ser acompañada por mecanismos que protejan los protagonistas históricos de la actividad.

De este modo, quedó claro para los pescadores que no hay mucho para hacer respecto de la ley en sí, sino que los esfuerzos deben concentrarse, mientras se cumplen los procesos legislativos, en obtener mecanismos de protección para el sector y su reconversión, tarea para la cual contarían con el apoyo municipal.

Cabe recordar que, a partir de una iniciativa legislativa del Senador por Gualeguay, Francisco Morchio, prosperó días pasados en el Senado provincial un proyecto de ley que, fundado en la necesidad de un equilibrio entre la sustentabilidad ambiental y las prácticas que la sostienen, apunta a proteger el río Gualeguay declararándolo "zona de reserva para la pesca deportiva", desde su nacimiento y 500 metros a la redonda, hasta su desembocadura y 500 metros a la redonda.

Para ello, la propuesta del Senador gualeyo recomienda prohibir en esas zonas todo tipo de actividad pesquera, con excepción de la pesca deportiva, y, tal como lo contempla la excepción del artículo 6 de la ley Nº 4.892, la pesca artesanal que realicen los pobladores ribereños. Pero los volúmenes que lograrían con líneas y espineles nunca alcanzarían los logrados con los mayones.

Más allá del problema puntual originado a partir se ésta norma, también surgieron, por la propia sensibilidad del caso, injusticias que viene sufriendo ese barrio de la ciudad, tales como diversos beneficios que reciben quienes operan allí emprendimientos turísticos y deportivos, quienes, justamente, son los que se beneficiarán con la protección del río.

Por otro lado, en horas de la tarde, desde el Puerto comunicaron a esta redacción que pescadores y vecinos habían resuelto manifestarse cortando el acceso el próximo fin de semana largo, oportunidad para la que se esperaba una importante afluencia de pescadores deportivos.

Por último, vale remarcar que Puerto Ruíz se encuentra dentro del ejido municipal, y, por tal motivo, es un sector de la ciudad con los mismos derechos que cualquier barrio de la periferia o las chacras, pero se diferencia de éstos por su historia inmediata de aislamiento y postergación, subsanado a partir del asfaltado de la ruta 136, y por depender todos de una misma actividad económica: la pesca. Mientras los barrios y gran parte de las chacras siempre estuvieron incorporadas a la ciudad, y sus vecinos tuvieron siempre acceso a diferentes actividades, los porteños gualeyos no.

De este modo, esta nueva situación en Puerto Ruíz demuestra que sus problemáticas ameritan mucha más comprensión y tacto que cualquier otra, y que exigen una presencia estatal más constante y efectiva que en cualquier otro caso, de modo de que las mismas sean evaluadas y resueltas de forma sustentable y satisfactoria para bien de todas las partes.

Norman Robson para Gualeguay21