Trascendió estos días que una propiedad del Hogar de Niñas Gregoria Pérez de Denis, recibida en donación, estaría siendo ofrecida a la venta, y que ya tendría un interesado. Ante esta versión, la comunidad se pregunta si eso se puede hacer, y, si no, qué destino tuvieron, tienen o tendrán, los activos de la ya cerrada entidad, como sus muebles y su equipamiento, propios de una residencia juvenil de esa envergadura, el producido de la rifa anual, y, en especial, ese importante inmueble recibido en donación para las niñas.

Cabe recordar que esta residencia socio educativa, luego de un controvertido proceso, donde sus autoridades se resistieron a operar conforme a lo que establecen las leyes de protección de derechos de los menores, y, por ello, se cayó el convenio con el Copnaf (Consejo del Menor), terminó cerrándose en julio de este año, y sus autoridades anunciaron, por radio, la disolución de la Comisión Directiva. De ese modo, quedaba acéfala la entidad.

Al producirse aquel cierre, la entidad contaba, y aún debería contar, entre sus activos, con todo el mobiliario de la residencia, entre dormitorios y estares, más el equipamiento de la cocina y oficinas, junto con el blanco de camas y baños, parte de ésto recibido en donación, y otra parte adquirido con los recursos recibidos por contraprestación al Copnaf.

Del mismo modo, al momento del cierre, se encontraba en proceso la rifa anual de la entidad, con cientos de miles de pesos en premios a ser sorteados en octubre. A pesar de la disolución de la Comisión Directiva, llegada la fecha, el sorteo se realizó igual, quedando vacantes algunos importantes premios. Esta operación debería haber arrojado un resultado dinerario para la entidad.

Por último, la entidad había recibido en calidad de donación una propiedad inmobiliaria ubicada sobre una importante calle céntrica, asfaltada, a pocas cuadras del Parque Quintana. La misma, donada para paliar la realidad de jovencitas vulnerables, cuenta con dos dormitorios, living-comedor, cocina, baño, garage y patio.

Como se puede apreciar, se trata de activos importantes valuados en varios millones de pesos, los cuales pertenecen a una asociación civil sin fines de lucro que, aunque se haya disuelto su Comisión Directiva, y aunque no pudiera cumplir más su función, nunca dejó de existir como tal. 

Como cualquier entidad de este tipo, el Hogar de Niñas Gregoria Pérez de Denis, para disponer de esos activos, debe cumplir con lo establecido en su Estatuto, el cual determina que, para disponer de los activos, la misma no puede hacerlo arbitrariamente, sino que la Comisión Directiva debe convocar a una asamblea extraordinaria donde los socios aprueben cualquier tipo de medida sobre los mismos.

Por tal motivo, sorprende y preocupa a la comunidad el trascendido de que quienes fueron autoridades del Hogar de Niñas, si fue cierto que se había disuelto la Comisión, hoy estén procediendo con la venta de un inmueble millonario (2,4 millones de pesos), a la vez que preocupa, también, saber qué fin tendrá el resto de los activos de la entidad, mientras que todavía hay alguna esperanza de que la sociedad reaccione y Gualeguay recupere su Hogar de Niñas en alguna de las modernas formas posibles.

Gualeguay21