En la madrugada, casi mañana, del pasado sábado, media docena de jóvenes atacaron a puñetazos a un joven dejándolo lesionado. Se trató de un nuevo hecho de violencia juvenil, el cual se suma a una escalada de episodios de este tipo en la ciudad, sea en la vía pública, en la Costanera, o en el Parque Quintana, siempre en horas de la madrugada, y, supuestamente, con importantes niveles de intoxicación. Las responsabilidades.

Según la denuncia realizada en Jefatura por la víctima, y por lo que se aprecia en un video viralizado en las redes, serían siete los jóvenes, todos mayores de edad, que emprendieron a golpes de puño contra otro joven, desconociéndose los motivos que originaron tan violenta reacción, la cual, también, alcanzó a otro joven que, al parecer, estaba con el primero.

Según se pudo saber, el lugar del descabellado episodio fue en la Costanera local, en uno de los estacionamientos, cuando ya había amanecido, poco antes de las 7 horas. A raíz de la denuncia, fueron identificados como autores de la golpiza siete jóvenes de nuestra ciudad, todos bien conocidos tanto por la Policía como por la juventud que frecuenta estos espacios, a la vez que se supo que la causa ya estaría en manos de la fiscal de turno.

Este nuevo hecho se suma a una serie iniciada semanas atrás, a partir del final de la cuarentena y del reinicio de las actividades nocturnas, la cual incluye no solo golpizas y trifulcas, sino que alcanza accidentes de tránsito y episodios de violencia de género y familiar, también producto de los excesos.

Salvo unas pocas excepciones, la mayoría de los casos tuvieron lugar en espacios públicos, y exponen una realidad social post pandemia que debe ser atendida por el Estado, no solo con presencia, sino imponiendo activamente el orden, tal cual lo disponen las leyes vigentes. Lamentablemente, la sociedad civil cree que la "culpa" de todo lo que ocurre es de los jóvenes y sus familias, y olvidan que quien debe, por ley, mantener y garantizar el orden es el Estado a través de sus fuerzas de seguridad.

Por último, cabe destacar que este nuevo caso, a diferencia de muchos otros que trascienden, fue judicializado a partir de la denuncia, lo cual obliga a la Justicia Penal a actuar en consecuencia, y con todo el peso de la ley.

Gualeguay21