La semana pasada, nuevamente, Mario Gonzáles, el conflictivo dirigente del gremio cárnico, abusando de la impunidad conferida por la Justicia, emprendió con su reconocida violencia contra un estudio de abogados locales. Tal fue el atropello de este tristemente famoso personaje que debió intervenir la Policía para retirarlo del lugar. Tal es la inconsciencia de esta persona que él mismo filmó su atrevimiento y lo publicó en sus redes sociales.

Según se desprende de su propia publicación de la red social Facebook, González, cuando estaba en la puerta del estudio jurídico de los abogados Bisso, de la Empresa Donvil reclamando por "el sándwich de los compañeros de faena que salen a las 3 AM y vuelven 16:30 hs, y lo único que le dan es matecocido", y "el aire acondicionado para los compañeros del Molino que trabajan 46 grados", fue sacado por la Policía

El verborrágico referente de un pequeño sector de los trabajadores cárnicos, no solo confunde, u olvida, el rol y responsabilidades de los profesionales, quienes nada tienen que ver con el gerenciamiento de la empresa, y solo son culpables de tener su estudio en un lugar céntrico, donde González pudo desplegar y filmar su circo naranja, aprovechando la oportunidad para seguir despotricando contra quien se le venga en gana.

Tal fue la gravedad del hecho que la seccional local del Colegio de Abogados de Entre Ríos condenó el ataque a sus colegas destacando que González, "arrogándose facultades sindicales, y con actitudes violentas", arremetió "de forma agraviante" contra profesionales del derecho, a la vez que resaltó el desconocimiento del hombre sobre la actividad profesional y advirtió a la sociedad sobre los daños que inflige esta conducta. 

De este modo, el impune personaje sigue adelante con su campaña de agresiones y difamaciones contra otros dirigentes y periodistas locales, sin que la Justicia haga nada al respecto.

Gualeguay21