Días pasados, la Justicia suspendió nuevamente el juicio contra el Intendente Luis Erro por la causa de la espuma, denunciada en 2013, a la vez que prosperaró la estrategia de la defensa de acumular esa causa con otras dos que aún no fueron elevadas a juicio, beneficiando alevosamente al controvertido exfuncionario, varias veces procesado por corrupción.

El juicio oral y público contra Erro, sus entonces secretarios Mariano Dunat, Mariano Iturbe y Pablo Figueroa, y una particular inventada como proveedora, por fraude contra la administración pública en la compra irregular de espuma para los carnavales del año 2013, estaba previsto para ayer miércoles, pero, sorpresivamente, la Justicia volvió a suspenderlo.

Como si esto fuera poco, trascendió que se evalua positivamente el pedido de la defensa de Erro, en manos del Dr. Miguel Ángel Cullen, de acumular con dicha causa otras dos que también están pendientes de juicio: la causa de las luminarias, de 2014, y aquella de los cheques de tesoreria, de 2009. Causas totalmente diferentes, con distintos imputados y distintas imputaciones, y bajo distintos sistemas procesales, solo unificadas con la intención de evitar que el sospechado pueda terminar preso.

Vale recordar que en la causa de las luminarias, se le imputan a Erro los delitos de falsificación de documentos públicos y defraudación al Estado en la compra de un inexistente equipamiento de alumbrado público a la firma Radio Lux, del grupo Piaggio, mientras que en la causa de los cheques se le imputan, junto a su secretario Raúl Moran, peculado e incumplimiento de deberes de funcionario público por la apropiación de unos cheques, reemplazados por fotocopias, dinero que, luego se la denuncia del tesorero, se vieron obligados a devolver en efectivo.

También vale destacar que, en el 2013, la Justicia entrerriana adoptó un nuevo Código Procesal Penal, por el cual cambió sensiblemente todo el proceso acusatorio, razón por la cual resulta inconcebible un proceso conjunto de causas desarrolladas bajo uno y otro sistema.

La trampa

De seguirse los procesos legítimos, al imputado le cabría, al cabo de cada juicio, por lo menos, una pena condicional de dos o tres años, la cual no le significaría prisión efectiva. Ahora bien, según la ley, si a una condena condicional se le suma otra, el responsable debe cumplir las penas con prisión efectiva. De este modo, de seguirse los procesos individualmente, y ser condenado por lo menos en dos de estos, Erro podría tener que cumplir sus condenas en la cárcel por varios años.

Pero, al poner todo en una sola causa, en un juicio donde se mezclarán tres procesos diferentes, desarrollados con criterios distintos, a lo sumo condenarán a Erro a una pena condicional, la cual, seguramente, podrá saldar con una probation, y, nuevamente, no se hará justicia.

Lo que sigue

En estos momentos, la resolución de todo esto depende de que la Jueza de Garantías, la Dra. Alejandra Gómez, apruebe la elevación a juicio de las otras dos causas, las cuales están en su despacho desde 2019 y 2020. Una vez que avancen éstas, el Tribunal ya habilitaría el juicio conjunto de las tres causas, blindando, así, la impunidad de Erro.

Cabe remarcar que éstos atropellos contra la justicia pueden prosperar porque las causas se resuelven entre la defensa, la fiscalía, el juzgado de garantías y el tribunal, sin la participación de un abogado que represente los intereses de la parte denunciante, como ocurre en cualquiera de las otras causas penales.

Norman Robson para Gualeguay21